El Cuenco de Baubo

Espacio del ÚTERO, la casa de todos.

HOMBRES

Ternura masculina

La vanguardia

Te Porohau, chamán maorí waitaha y monje budista

Tengo 76 años y dos casas, una en el sur de Nueva Zelanda y otra en el norte, donde me ocupo de mis 28 hijos (jóvenes de la comunidad). El último: un japonés al que adopté tras Fukushima. Nada de lo que explico es personal, es ancestral. Soy monje budista. Al morir, los waitaha volvemos a las estrellas

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Es un hombre grande y amoroso cuyos abrazos de oso tienen el don de sanar, aunque sea momentáneamente, un corazón dañado e incluso un dolor de espalda (doy fe). Lo he visto llorar viendo el dolor en los ojos de una mujer o sosteniendo en su mano la diminuta mano de un bebé. Llora y sonríe. Su mujer es japonesa, Junco, más seria, casi severa, y lo acompaña. “Estamos juntos desde que los waitaha establecimos una alianza con Japón y su cultura budista, y es miembro ejecutivo de nuestro consejo de ancianos. Cuando viajo, su papel es el de hermana mayor. Debemos seguir las enseñanzas de las comunidades capaces de vivir en paz, por eso he venido a Barcelona, un portal de paz, a la llamada de la Proclamación Universal por la Paz”.

Junco es mi pareja, su apoyo incondicional me sostiene.

Es usted muy galante.

No es galantería, la nación waitaha es una comunidad matriarcal. Mi hermana mayor es la líder.

¿Y qué significa eso?

En nuestros parlamentos las mujeres tienen el papel principal. Creemos que las mujeres tienen un mejor entendimiento de cómo defender y cuidar a sus hijos, a sus nietos, e incluso a nosotros, sus maridos. Cualquier decisión se debe tomar desde lo femenino y lo masculino.

Pero ustedes son fuertes y robustos.

La fortaleza no está en los músculos. Hace muchos años los ingleses vinieron a nuestras tierras, todos eran hombres, y observamos que tenían el ego muy desarrollado.

Con ese ego los sometieron.

El ego de un hombre se puede comprar. Nos sorprendieron con su manera de actuar, porque nosotros aprendemos la importancia del amor, la confianza y la verdad, que son principios femeninos.

¿A cuándo se remonta su comunidad?

Unos 50.000 años de antigüedad. Hoy nos distribuimos por toda Nueva Zelanda. Yo nací en una familia muy pobre, pero respetábamos nuestra tierra y nuestros ríos, así que nunca pasamos hambre. Siempre cantábamos. No teníamos dinero, pero teníamos mucho amor.

¿Una comunidad agrícola?

Sí, una familia extensa de tíos, primos y hermanos. Tengo siete hermanos y dos hermanas, y siempre me pregunto por qué Dios nos envió unas hermanas tan mandonas.

“Todo lo que hagamos en nuestra vida nos tiene que guiar a la aceptación de la muerte”

TE POROHAU

¿Y?

Porque tenemos que escucharlas. En mi comunidad, de niños nos enseñan que tenemos dos cosas esenciales: la vida y la muerte; y que todo lo que hagamos en nuestra vida nos tiene que guiar a la aceptación de la muerte.

No es tarea fácil.

En el año 1900 el gobierno nos prohibió transmitir nuestra cultura ancestral, pero mis abuelos se saltaron esa ley. En 1989 conseguimos que la derogaran; desde entonces he escrito dos libros y he cantado muchas canciones. Las llamamos las canciones de las abuelas, son los susurros de los waitaha: su energía nos permitió mantener la sabiduría a pesar de la ley.

¿Cómo se convirtió en chamán?

Mi abuelo y todos mis antepasados lo han sido. A mí no me correspondía porque no soy el primogénito, pero la posición de las estrellas el día que nací indicó que yo era el elegido. Para comprobarlo debí superar la iniciación. Mi abuelo me untó con aceite, me llevó a una cueva, cavó un hoyo, me metió y me cubrió de tierra. Allí estuve tres días y tres noches.

¿En serio?

Repetí la ceremonia a los 12 años y a los 33. La última vez fue la más dura, me sentí morir, y así aprendí a trabajar con las energías. Desde entonces cuido de mi comunidad.

¿En qué cree usted?

Todo lo que existe en la vida se tiene que celebrar, incluida la muerte. Tenemos un maravilloso tiempo, disfrutémoslo, y preparémonos para aceptar todo lo que nos sucede. Es sencillo.

No tanto.

Quienes tenemos el don de sanar, sanemos; y los que tienen el don de enseñar, que enseñen. No necesitamos un certificado para ello. Enseñamos a nuestra gente a realizar viajes astrales, a mover sus energías, las aguas internas; un poder que todavía hoy asustaría a los blancos.

¿Han hecho buen uso de ese poder?

Hemos participado en las guerras de los europeos, y ese es un mal uso.

“Creemos que todo lo que respira se tiene que cuidar”

Entre los maoríes también peleaban.

Los waitaha abandonamos la lucha porque creemos que todo lo que respira, yace y hace su nido, que ocupa un espacio, se tiene que cuidar.

Los maoríes son famosos por guerreros.

Nuestra historia la escribieron los conquistadores, que no nos veían como seres humanos. La realidad es que los ingleses llegaban medio muertos tras el largo viaje y mi gente los salvó.

¿En qué consiste ser un chamán waitaha?

En estar al servicio, pero las personas más sabias de la comunidad son las mujeres.

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¿Qué es lo más esencial que ha aprendido?

No escuchéis a vuestros hermanos, escuchad cuidadosamente a vuestras mujeres porque el mundo se está volviendo loco y la solución es muy sencilla.

En nuestra comunidad, si un hombre se comporta como un pavo real y hace un discurso ególatra, sus hermanas cantan suavemente para hacerle callar. No importa que su papel sea muy destacado, cantan para protegerle.

¿De sí mismo?

Sí, las mujeres nos protegen de nuestra propia estupidez, de nuestra carencia de sabiduría. En la mayoría de las sociedades se enseña a los niños desde que nacen a alimentar su ego: defenderse, destacar, ser líderes…, pero eso no es un conocimiento acertado, de ahí el sufrimiento.

¿Y cómo lo hacen ustedes?

Todos llevamos dentro un animal feroz que crece con cada enfado, desaire, cada tropiezo mal digerido. Nosotros no lo alimentamos.

Tienen mucho que enseñarnos.

No hay nación mejor que otra, todos tenemos la misma memoria, pero muchas naciones llevan tanto tiempo bajo el dominio de dogmas religiosos que han olvidado lo que significa ser libres. Sin embargo, algún día todos recordaremos y cuidaremos de la libertad de todo.

LAS NUEVAS MASCULINIDADES

Dedico este video a tantos queridos hombres y a tantas queridas mujeres.

Una propuesta del Módulo Psico-social de Deusto-San Ignacio (Premio Emakunde 2012), en colaboración con la Asociación de Hombres `Piper Txuriak´ (Bilbao), ofrece de manera gratuita esta exposición fotográfica con el objetivo de contribuir a los esfuerzos que nuestra sociedad está haciendo para que mujeres y hombres nos relacionemos con igualdad y respeto.

LOS HOMBRES Y LAS LÁGRIMAS

Hemos reeditado este video de Nick Halsey y lo hemos subtitulado, en el afán de mejorar algunas versiones que hemos visto. Lamentamos no haber conseguido uno de mejor calidad, pero creemos que este obstáculo no quita trascendencia a las palabras de este joven Lakota y a la sabiduría de un pueblo que tiene un profundo respeto por la Madre Tierra y que dignifica a la especie humana.

Nativo Lakota

EVA en Libertad = FREE-VA

de la red

A propósito de este chiste sobre Eva, Marytza nos ha compartido una de esas viejas y queridas canciones de Silvio Rodríguez, y nos ha dado mucho gusto volverla a oír. Hay algunos hombres que, al menos en una canción, se saben poner en la piel de las Evas. Disfruta de nuevo de este tema… te volverá a gustar.

Resonancias

Entrevista a Néstor Eidler -La Vanguardia-

galería de Néstor Eidler

“El universo es una caja de música”, explica Eidler, “pues está construida en proporciones equivalentes a los intervalos de la octava musical”. Dijo Einstein, violinista y matemático: “Sólo quiero conocer a Dios; lo demás son detalles”. Y se puso a tañer con fórmulas la música del universo. En esa línea está Néstor Eidler, al que han llamado “médico de médicos”: imparte técnicas que permiten tocar mejor porque, de hecho, sanan de bloqueos y disfunciones. Eidler insiste en que toca el alma a través de cuerpo, en que “la espiritualidad pasa por el cuerpo”, y en que todos podemos resonar con el Todo.

¿El universo es sonido?

¡Sí! Y la vida, vibración. Toda vibración es sónica. ¡El universo suena!

¿A qué suena?

Oígalo en esta grabación…

Oigo una melodía armoniosa…

Son las vibraciones captadas por la sonda Voyager en el espacio entre Júpiter y Saturno: es la resonancia del viento solar en la ionosfera de los planetas…

El universo suena, pues…

¡Está oyéndolo! Pitágoras (siglo VI a.C.) habló de la “música de las esferas”: Pitágoras debía de tener afinada la percepción de esta realidad cósmica vibrante que hoy la tecnociencia nos confirma.

¿Con qué implicaciones?

Los compositores de música más inspirados (Bach, Mozart, Beethoven…) quizá son personas capaces de conectar con los inmanentes y eternos sonidos del cosmos.

¿No crean? ¿Sólo transcriben?

La música no la inventó el hombre: ¡existe desde siempre! Toda música está aquí: se trata de captarla y plasmarla.

¿Usted compone?

Nací músico. Por mi sangre corren notas. Estudié violín… y quise contactar con David Oistrach, violinista y pedagogo judío ruso.

¿Por qué precisamente con él?

Yo no estaba conforme con mi sonido. Y escuchaba el de otros grandes violinistas: “Farsantes”, pensaba. Hasta que oí a Oistrach: “Es el único que no miente”, me dije…

No entiendo a qué se refiere…

En los otros percibía interferencias, o físicas o narcisistas… Oistrach era el único que me hacía vibrar, sentía que conectaba con la esencia… ¡Quise tocar como él! Como discípulo de Fedora Aberastury, ella me enseñó el camino a los misterios y hacia Oistrach.

¿El camino de los misterios?

Fue la creadora del método Aberastury, llamado sistema consciente para la técnica del movimiento, que te ayuda a reconectarte con tu primer instrumento: ¡tu cuerpo!

¿Y conoció al fin a Oistrach?

Conseguí una cita con él para verle tocar… ¡Y al cabo pude asistir a varias clases! Murió poco después: ¡llegué justo a tiempo!

¿A tiempo para qué?

Oistrach me confesó: “Sé que tengo secretos… pero no sé cómo enseñarlos”, y vio en mí a la persona que sí podría hacerlo.

¿Y qué enseña?

Que quien conoce el sonido lo conoce todo. Cada persona tiene un sonido. El universo es vibración, emanada del tictac de la polaridad originaria, y como el de tu corazón.

con Masaru Emoto

Sea más preciso.

Se trata de reactivar conscientemente esas notas de vida, mediante ciertos ejercicios tomados de los métodos de los pianistas Claudio Arrau y Fedora Aberastury: se trabajan cerebro, manos, lengua, plexos, articulaciones, columna, sentidos…

¿Para tocar mejor el piano o el violín?

Es indiferente el instrumento musical; tocar bien un instrumento ¡exige primero aprender a respirar bien! Exige reactivar los motores internos del movimiento…

¿Una especie de reset interno?

Se trata de recuperar tu armonía psicofísica, rearmonizarte emocionalmente, reaprender a activar correctamente tu energía, bloqueada por tensiones, ¡y de ahí se derivará un estado de inspiración creativa!

¿Y el músico interpretará mejor?

He conocido a intérpretes con bloqueos musculares, tendinitis, artritis… que perturbaban sus capacidades: tras el curso música- energía recuperaron sus facultades.

¿Qué es la relación música-energía?

“Dame una cuerda y te explicaré el universo”, proclamó Pitágoras: la vibración es función proporcional del segmento de cuerda… Música, matemáticas, geometría… Tu armonía interna responde a proporciones matemáticas, igual que el cosmos. Restablécela y la energía fluirá: conectarás con tu emoción y sonarás como un instrumento afinado…

No basta el dominio virtuoso de la técnica…

No. La música es como la religión: ¡un sendero para conectar con el absoluto! Esto lo podemos sentir todos.

¿En qué ocasión lo ha sentido más que nunca?

Di un concierto en una nave románica del monasterio de la Oliva (Navarra)… y perdí la noción del tiempo, como si todo fluyese solo y yo observase desde fuera… Vi pasar la eternidad… ¡Cualquiera puede experimentarlo!

Parece hablar de un yoga musical…

Mejor de unas artes marciales… En mis cursos con alumnos, trabajo con su alma… ¡Les toco el alma! Igual que toco el alma de un violín, toco el de las personas.

¿Un violín tiene alma?

Sí, una piececita de madera que une las paredes de la caja del violín, suelta, sin encolar, movible: yo la muevo una sola micra… y cambia el sonido.

Y… ¿en qué parte de mi cuerpo está el alma?

Descartes dijo que en la glándula pineal, que hoy sabemos que está conectada con la punta de los pies, con el dedo gordo de los pies: ¡el alma está en el dedo gordo!

¿Es usted un psicoterapeuta de músicos, por tanto?

Psique significa alma: sí. Les enseño que somos música, que todos tenemos un sonido propio, que a través del cuerpo podrás hallarlo: estarás tocando el alma. Y entonces resonarás a coro con el universo.

¿A qué especie humana perteneces?

¿A la comprometida o a la que no se compromete?

En el mes de los renacimientos, del nacer como expresión de la re-evolución de la humanidad, del cambio permanente de la vida, y del compromiso con ésta -esa es nuestra visión de la figura del Kristo-, te comparto unas palabras de  nuestro Pepe Mujica, nuestro por ser uruguayo y nuestro por trascender las fronteras siendo testimonio del Ser universal.  Por ello creo que es el mensaje más hermoso que te podemos regalar en este diciembre que clama por la sinceridad, la interdependencia y el compromiso con la vida en todas sus expresiones y por tanto, con los otros.
Pepe Mujica nos brinda un discurso sencillo, que va directo al corazón de la humanidad. Y por ello es auténticamente revolucionario, y por ello es auténticamente sanador, liberador, comprometido, lúcido y removedor.
Queremos dar las gracias a este hombre porque sus palabras llegan y abren perspectivas a la medida de quienes quieran oírlas.


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Por XAVIER FERRER

Ha sido noticia en las últimas semanas que varios puentes de París amenazaban con provocar accidentes por derrumbes, al estar sometidos al peso de centenares o miles de candados que los enamorados adherían a sus barandillas. Concretamente, un panel de la barandilla del Pont des Arts de París sobrecargado con 700 kilos de acero, hierro y otras aleaciones amorosas de aluminio se desprendió, y afortunadamente no cayó sobre la cabeza de ningún turista de los que pasaban por debajo en las múltiples embarcaciones que navegan por el Sena. El Ayuntamiento de París ha propuesto a los visitantes que, en lugar de colocar un candado en el puente (escribiendo en él sus nombres o iniciales, cerrándolo y tirando la llave al río), se hagan una fotografía juntos y la cuelguen en una página web creada al efecto. Todo ello bajo el slogan “amor sin candados”.

Esta moda de los “candados del amor” existe también en otras ciudades europeas, tales como Venecia, Roma, Amsterdam o Sevilla, habiendo provocado quejas de sus habitantes, que lo consideran una forma de degradación de su patrimonio arquitectónico. En Venecia, una campaña ha atado tarjetas en los puentes que, bajo el eslogan “unlock your love” (“desbloquea tu amor”), recuerdan a los visitantes que “poner candados en los puentes venecianos es un acto de vandalismo; tu amor no necesita cadenas. Venecia no necesita tu basura”.

Venecia

La educación emocional para el establecimiento de relaciones afectivas y de pareja enriquecedoras y respetuosas pasa por considerar al otro como sujeto libre, y por considerar la relación como basada en la libertad y la renovación permanente del deseo y del compromiso. Desde ese punto de vista, el amor no necesita candados, e incluso podríamos decir que un amor que precise candados no es realmente amor.

Parece difícil encontrar un símbolo más nefasto para expresar el enamoramiento: no es un corazón que late, no es algo bello, aunque frágil, como lo es el amor real. No es una flor ni un lazo de seda. Es algo frío, duro y mecánico, que no permite la libertad del cambio de opción o del replanteamiento. Es, en definitiva, una cadena. Y aunque sea una cadena voluntaria (“¡vivan las cadenas!”), no por ello es menos cadena. El simbolismo es realmente desafortunado, y ya en la misma línea se podía optar por un par de esposas o un cinturón de castidad, herramienta medieval para el control de la sexualidad femenina que también destacaba por sus cerraduras y candados.

El candado, como la cerradura, provisto de su llave, es un símbolo de posesión y control. No se trata del compromiso y el deseo entre sujetos libres, sino de asegurar la posesión de un objeto, de una propiedad privada; y este es uno de los factores psicológicos que está en el fondo de muchas relaciones de pareja desgraciadas, de muchas rupturas traumáticas y de mucha violencia (especialmente de tipo machista). Cuando se atenta contra la propiedad, la agresión está justificada: “la maté porque era mía”.

París

Algunas modas pueden instaurarse y replicarse de modo peligrosamente irreflexivo. Determinadas formas de romanticismo “comercial” basadas en apropiarse del otro como un objeto, o en la glorificación del macho violento y agresivo (como sucede en varias novelas rosas para adolescentes de Federico Moccia, uno de los promotores del engendro del candado), no son solo un riesgo para la estructura de los puentes: son basura emocional que nos pone muy difícil las cosas a quienes intentamos educar en aspectos tales como la prevención de la violencia de pareja y atendemos a sus víctimas.

Xavier Ferrer es doctor en Psicología y director técnico de la Fundación Salud y Comunidad (FSC),

que gestiona programas educativos para la prevención de las relaciones abusivas y de la violencia,

así como centros ambulatorios y casas de acogida para víctimas de la violencia machista.

Lo que es arriba… ¿es abajo?

Si no saben qué es, es hora de que lo sepan, chicas y chicos, todos lo tenemos y es tan importante que lo mantengamos en forma tanto ellos como nosotras. Según la Tradición Oriental la energía vital se nos pierde por esta zona. Es bueno tener consciencia de ella y adquirir la capacidad tanto de tonificarla como de relajarla -ambos funciones son importantes para una vida longeva y sana-. A reírse un rato y luego a conocerse un poco más.

ESTERILIDAD

HOMBRES EN PELIGRO

La infertilidad y la baja en la producción de espermatozoides es un mal de nuestros tiempos. ¿A qué se debe el descenso al 50% de la capacidad reproductiva masculina en un lapso tan corto de tiempo? Aunque el documental que compartimos es de 2007, creemos que es de gran actualidad y es muy probable que muchos de nuestros visitantes no lo hayan visto aún.

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“Mâles en péril” Hombres en peligro, es un documental de investigación que trata sobre cómo muchos agentes tóxicos pueden poner en peligro la fertilidad masculina. Difundido el 8 de octubre del 2007 por televisión española. Realizado por Sylvie Gilman y Thierry de Lestrade, este documental recibió el premio de Europa 2008, en la categoría ‘mejor programa televisivo de actualidad’. Es un documental de investigación que toca fenómenos inquietantes relacionados a la fertilidad masculina, a las enfermedades del aparato reproductor (cáncers..) que nos habla de las investigaciones científicas realizadas sobre los ‘perturbadores endocrinianos’, así como de los lobbies que ponen siempre adelante sus beneficios en lugar de la salud de la población, sin tener en cuenta las consecuencias catastróficas en el medio ambiente

EL ORGASMO MASCULINO

Este documental francés es del año 2006, al igual que “El orgasmo de ella”, sin embargo creemos que no es demasiado conocido. Contribuir a su difusión es una forma de colaborar a gestar una humanidad más plena. La sexualidad ha sido reprimida por los diversos poderes que han esclavizado a la humanidad, el de la fuerza bruta -terrorismo del dolor-, el de la religión -terrorismo de creencias-, el de ciertas fuentes científicas -terrorismo médico-. Informar, difundir, contrastar y promover una sexualidad más amorosa, es parte del viaje liberador que pretende El Cuenco de Baubo.
Esta es la sinopsis que acompaña al documental:
Muchas veces, las mujeres se quejan de que el hombre no presenta interés alguno en el orgasmo de sus parejas, pero esto es contrario a lo que la naturaleza dicta. Pues, el orgasmo del hombre está relacionado intrínsecamente con el gozo de la mujer. En este documental se explica de forma explícita y seria el proceso para llegar al clímax, así como los factores que lo desencadenan.
Algunas puntualizaciones:
En el hombre, orgasmo no es sinónimo de eyaculación.
De acuerdo con información publicada en The Huffington Post, existen muchos mitos acerca del orgasmo, por lo que varios estudios se han enfocado a descubrir otros datos que te ayudarán a entenderlo mejor.
El profesor de la Universidad de Kentucky, Kristen Marcos recomienda a los hombres realizar ejercicios de Kegel para incrementar la intensidad del placer. El trabajo sobre el suelo pelviano nos es exclusivo de las mujeres. En los hombres también aporta una revitalización de la musculatura involucrada en el desarrollo de una vitalidad en salud.

El orgasmo masculino previene cáncer de mama

Los hombres, aunque en un porcentaje más bajo que las mujeres, también desarrollan cáncer de mama. Un estudio publicado en The British Journal of Cancer, asegura que el orgasmo masculino frecuente previene el desarrollo de este tipo de neoplasia, por la liberación de oxitocina y dihidroepiandrosterona.

Orgasmo y rendimiento deportivo

El mito de que el orgasmo provoca agotamiento es relativo. Bien dosificado, y sobre todo cuando se realiza con retención de la esencia -sin eyacular, conocido como orgasmo seco-, reenergetiza. Además, un estudio publicado en la Clinical Journal of Sport Medicine revela que experimentar un orgasmo antes de una competencia deportiva no reduce la energía del atleta.

El orgasmo mejora el estado de ánimo

El orgasmo eleva la producción de hormonas relacionadas con el buen humor como la serotonina, cortisol, porlactina, oxitocina y melatonina.

Orgasmo sin fluidos

El clímax no siempre está acompañado de fluido seminal, sobre todo en la adolescencia, señala el profesor Alfred Kinsey, fundador de The Kinsey Institute. Algunos expertos coinciden en que el clímax masculino y el femenino no son tan diferentes, al menos en algunos factores.

El erotismo también influye en ellos

Estudios de sexólogos e incluso autores de la filosofía china referente al sexo, como Jolang Chang, coinciden en que el momento previo al sexo, donde tiene cabida el erotismo y se da rienda suelta a la imaginación, también potencia la cantidad de placer que pueden experimentar los chicos durante el encuentro. Durante su excitación se va acumulando tensión que es liberada al momento del orgasmo, razón por la cual mientras más dure la excitación más placentero puede llegar a ser el clímax.

Es posible tener orgasmos sin eyacular

Hay quienes todavía creen que si un hombre eyacula quiere decir que alcanzó el orgasmo y no es así. La ciencia médica comprobó que pueden tenerse orgasmos sin que haya eyaculación o puede eyacularse sin que haya orgasmo. Es más, los hombres también pueden ser frígidos o sea, sufrir anorgasmia.

Herant Katchadourian describe, en su libro La sexualidad humana, que algunos hombres pueden inhibir la emisión de semen al tiempo que experimentan las contracciones orgásmicas: en otras palabras, tienen orgasmos sin eyacular.

Hombres multiorgásmicos

Estudiosos del sexo, como Masters y Johnson, así como Alfred Kinsey, han concluido que los hombres también pueden experimentar orgasmos múltiples, aunque a menudo son confundidos como un sólo orgasmo prolongado. De hecho, según Kinsey, más de la mitad de los preadolescentes puede experimentar un segundo orgasmo muy poco tiempo después del primero y hasta un tercio de éstos puede tener hasta cinco orgasmos consecutivamente. Katchadourian dice que esto se produce cuando no hay un periodo refractario, es decir, cuando el pene no deja de estar erecto, lo que permite a los hombres tener orgasmos múltiples como las mujeres.

CUIDAR A LOS HIJOS MODIFICA EL CEREBRO MASCULINO

Aumenta el nacimiento de nuevas neuronas y potencia redes neuronales que ayudan a entender las necesidades del bebé

Día 28/05/2014

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No cabe duda de que el nacimiento de un bebé es uno de los mayores desafíos al que se enfrenta una persona. Y por supuesto el cerebro cambia para hacerle frente. Está bien estudiado cómo se modifica en las madres, que entre otras cosas, experimentan un incremento en materia gris en las áreas asociadas al cuidado infantil y se activan redes relacionadas con la vigilancia, el placer y la motivación, para que el pequeño esté bien atendido. Y por supuesto se crean neuronas nuevas en el hipocampo que ayudan a estrechar los lazos con el retoño.

Se han hecho menos estudios sobre los cambios que experimenta el cerebro del padre. Sin embargo, no cabe duda que durante los primeros días de vida del bebé no sólo cambia el cerebro del recién nacido. Permanecer cerca de su retoño y dedicar tiempo a su cuidado también proporciona ventajas cognitivas a los varones. Como en el cerebro de la madre, se produce un aumento del número de neuronas para hacer frente a esa situación estresante, que se considera positiva. Y eso tiene consecuencias visibles: el comportamiento del padre cambia y se hace más solícito.

Padres primerizos

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Un nuevo trabajo llevado a cabo en la Univeridad de Tel Aviv publicado en el último número de PNAS ha seguido muy de cerca a 89 familias que acababan de tener el primer bebé. Han aprovechado los cambios culturales en la formación de familias para observar el efecto que el recién nacido produce en los varones cuando se dedican a su cuidado de forma parcial o cuando se convierten en el cuidador principal.

Para ello han filmado a 20 familias heterosexuales en las que el cuidado del bebé recaía principalmente en la madre; 21 en las que el padre colaboraba en la crianza y otras 48 formadas por dos varones, en las que no intervenía ninguna mujer en el cuidado del bebé, por lo que podía considerarse a uno de los padres como cuidador principal.

Se midieron también en los participantes los niveles de oxitocina, la hormona que favorece los lazos entre el bebé y sus progenitores. Se observó además su cerebro mediante resonancia magnética cuando veían las grabaciones de vídeo en las que interaccionaban son sus bebés.

Y lo que encontraron fue que había una activación diferencial en el cerebro de mujeres y hombres cuando cuidaban al bebé, que se relacionaba con los niveles de oxitocina y el tiempo que pasaban con el pequeño.

En las madres se activaban sobre todo estructuras más primitivas del cerebro, subcorticales, relacionadas con el procesamiento de las emociones, en especial la amígdala, que se asocia con la maternidad en mamíferos. Estas estructuras se empiezan a modificar ya durante el embarazo.

En los varones que actuaban como cuidadores secundarios del bebé,se activaba una red localizada en las cortezas frontal y temporal,relacionada con las interacciones sociales y la empatía. En especial había una mayor activación en el surco temporal superior.

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Padre a tiempo completo

Pero había otra sorpresa, en los varones que ejercían como cuidadores principales del bebé, en este caso los que formaban familias homoparentales, se activaba tanto la amígdala, igual que ocurre en las mujeres, como el surco temporal superior. Esta última zona del cerebro es fundamental en las interacciones sociales, y en particular atiende a la mirada y otras señales sutiles que dan pistas de hacia donde dirigen la atención los otros y qué pueden estar necesitando. Y, lo más interesante, la conexión entre esas dos estructuras era más intensa cuanto más tiempo empleaba el padre en el cuidado directo del bebé.

Lo que sugiere, según los autores, una gran plasticidad en el cerebro de los varones que cuidan de sus hijos para integrar las redes emocionales (más antiguas) y sociocognitivas. Con ello logran una mayor conexión con el bebé que les permite estar más atentos a sus necesidades.

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Dos sistemas de cuidado parental

Habría, por tanto, dos sistemas de cuidado parental en el cerebro, en función del sexo, explican los investigadores de la Universidad de Tel Aviv. Uno femenino, mucho más antiguo evolutivamente, implicado en el procesamiento de las emociones, y otro masculino, más reciente en la evolución, que se sirve de estructuras más modernas, situadas en la corteza frontal y temporal del cerebro.

El hecho de que en los padres que ejercen como cuidadores primarios se activen ambas (masculinas y femeninas) sugiere que a lo largo de la evolución se han creado rutas alteranativas para adaptar su cerebro al cuidado de la prole. Así, aunque solo las mujeres mediante el embarazo, el parto y la lactancia sensibilizan la red emocional (amígdala) para el cuidado de los hijos, los hombres también pueden activarla con los cuidados continuos al bebé en el día a día.

Se puede especular que el interés de los hombres por la prole, que sólo se da en el 10% de los mamíferos, podría anclar sus raíces en nuestro pasado como cazadores recolectores. Los varones que ayudaban a transportar a los hijos, para aligerar a las madres en los largos desplazamientos, eran después “recompensados” con más descendencia, ya que su pareja podía recuperar las fuerzas y estar preparada antes para tener más hijos.

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Campaña en India para disminuir las violaciones

Este video se ha subido a la red el 16 de diciembre de 2013, un año después de la violación brutal de Nirbhaya. Pretende devolver la mirada perversa que algunos hombres tienen hacia las mujeres. El video ha alcanzado en estos meses más de tres millones de visitas, pero considerando la urgencia de un cambio en la humanidad, creemos que son pocas aún las visitas. Gracias a nuestra querida amiga bauba, Loren Hofsetz por compartirlo.

El empoderamiento de las mujeres es la necesidad de ahora, dice la organización  Whistling Woods International, institute of film.fashion and media.

El 16 de diciembre de 2012 fue el terrible caso de violación de Nirbhaya que no solo destrozó a la familia de Nirbhaya sino a cada habitante de la India. Este incidente desencadenó un sentimiento de solidaridad hacia las mujeres, luchar en contra de la violencia y la violación y hacer todo lo posible para acabar con la desigualdad de género.

En Cinema100 de 2013, una iniciativa de Whistling Woods International para conmemorar la finalización de los 100 años del cine indio, encargamos a Ketan Rana hacer este anuncio sobre la mujer.

JOSÉ MUJICA,

AL RESCATE DE LA MUJER

La publicación británica ‘The Economist’ ha elegido a Uruguay como ‘País del año’, debido a sus avances sociales logrados en el año 2013. En el informe se habla de reformas que abren camino no solamente a la nación sino también al mundo, y se cita la aprobación del matrimonio homosexual y la ley que regula y legaliza el mercado de la marihuana. Centrado en esta ley, el texto resalta que si otros países del mundo siguieran el ejemplo uruguayo, los daños que producen estas drogas se reducirían de forma drástica.  

No es la primera vez que la publicación ‘The Economist’ sitúa a Uruguay a la vanguardia. En noviembre de 2006 destacó en un informe titulado ‘El Mundo en 2007’ que Uruguay era el único país de Sudamérica que integraba la lista de los 28 países del mundo que pueden considerarse con “democracia plena”.

También la publicación destaca la figura de José Mujica, un presidente al que califica como un ser admirable y humilde. “Con franqueza inusual en un político, se refirió a la nueva ley como un proyecto. Él vive en una humilde casa de campo, conduce él mismo para ir a trabajar en un Volkswagen Escarabajo y vuela en clase turista. Modesto pero audaz, liberal pero amante de la dirección. Uruguay es el país del año”, remata el informe publicado en las últimas horas.

‘The Economist’ lo describe como un país “liberal y amante de la diversión (…) Los logros que más merecen elogio, creemos, son las reformas para abrir camino, que no sólo mejoran una sola nación, sino que podrían beneficiar al mundo entero”. En referencia a la ley de matrimonio igualitario aprobada a mediados del año, cita “el matrimonio homosexual es una de esas políticas de cruce de fronteras, que ha aumentado la suma global de la felicidad humana, sin costo financiero”.

¿NO QUERÍAS SABER POR QUÉ LAS MATAN?

Documental sobre los hombre maltratadores

Este es el título de la película documental que recopila el trabajo de campo realizado durante cuatro años por la antropóloga española Mercedes Fernández Martorell, asistiendo a 700 juicios y entrevistando a algunos maltratadores en sitios públicos -por cuestiones de seguridad-. El documental, por decisión de su creadora, ha sido realizado por actores para evitar mayores repercusiones en el entorno familiar -hijos, hijas y otros familiares-. Creemos que es necesario conocer este material por parte de los hombres no-maltratadores, así como por las mujeres en general y les invitamos a  conocer el trailer.

01/07/2013, Huffington Post

Lo que importa es lo que se hace. Lo que el individuo o la individua hace le define ¿Qué hace un hombre, actualmente, cuando maltrata a la pareja mujer? Hace la vida de las cosas que no le convienen. Hace el padecer. Hace que el vivir en pareja sea triste.

¿Qué alimenta la vida del hombre que maltrata? El deseo de un agenciamiento que consiste en cosechar alianza con congéneres que como él se figuran que la mujer pareja es cosa patrimonial, suya.

Se trata de un conjunto de individuos que se adjudican y comparten ideas que encarcela su vivir. Viven zambullidos en un modelo de hombre que les transmitieron y del que les agrada no desviarse. Es el hombre que anhela agregarse a hombre y suspira por contar con mujer sin voluntad propia. Es el hombre que se compromete con una ley masculina fuera de lugar para el vivir de nuestros días. Es el hombre que al sojuzgar a la mujer parejaexperimenta hombría, honorabilidad.

El hombre que maltrata obedece a un molde masculino que se alimenta del monoteísmo judeo cristiano que no ama a la mujer. Es un Dios que ama a la madre y a la esposa pero no a lo femenino y detesta la libido de mujer. Además condena el saber en la mujer, lo dejó claro en la fábula que relata lo ocurrido en el Paraíso Terrenal. Allí prohibió a Eva y Adán comer del árbol del conocimiento, el manzano, y Eva, animada por el deseo de sapiencia, desobedeció gozando del fruto. Tal deseo de sabiduría le supuso castigo irrevocable a ella y a todas las mujeres venidas tras Eva. Actualmente, en el seno de la iglesia la mujer debe acatar, sólo, la ley discurrida por el hombre.

Además el hombre que maltrata no quiere saber nada del devenir, sólo quiere saber de la historia, porque la historia pertenece al poder.

Sin embargo el devenir pertenece a la marginación, es de los marginados, por eso a la historia no le interesa el devenir. El poder no tiene devenir, el poder es el presente del que domina y del que no desea que se modifique el orden de las cosas.

¿Cómo procede el devenir humano? Surge de actuar por el empuje del deseo de mejorar la vida, concierne a la alteración de las cosas del vivir. El devenir pertenece al marginado y la mujer ha correspondido a la marginación; y la muchedumbre mujer aún atañe a lo marginal.

La vida escapa sin cesar a las técnicas que pretenden dominarla y la vida de mujer, igualmente. En un incesante proceso la mujer ha realizado resistencia al orden de las cosas hasta causar modificaciones en su vivir. Sobre todo en las últimas décadas del siglo XX en occidente. La mujer ha producido mudanza en prácticas y costumbres que habían sido pensadas y repensadas por el hombre. A su favor ha habido hombres que han alentado la vida en la mujer sin ataduras infernales, sin dependencias indignas.

El hombre que maltrata obedece a un molde masculino que no estima modificar las cosas para que la mujer sea tenida por individua. La actividad de relación sexual de mujer con hombre a cambio de dinero de él, la prostitución, hace que el hombre se instruya y reproduzca, utilizándola, que la mujer está para servirse de ella, para proporcionarle a él lo que éste determine. El hombre que maltrata se siente cómodo con la mujer tenida por objeto.

En el trabajo de campo realizado durante cuatro años sobre el por qué algunos hombres maltratan a la pareja, asistí a más de setecientos juicios. La escena que sigue es copia.

La fiscal lee la denuncia con el acusado en pie:

– El día 15 de mayo según dice el informe usted y su esposa estaban en su domicilio y a las ocho de la mañana usted le golpeó en la cara, cuello y brazos. Al parecer usted cogió un instrumento que tiró sobre una mesa de cristal y la rompió. A continuación con un trozo de ese cristal le provocó a ella varias heridas en cara y brazos.

Días después entrevisté a ese hombre y le pregunté:

– Cuéntame ¿qué sucedió entre ella y tú?

– ¿A nosotros? Pues mira, mi mujer y yo lo único que hemos tenido ha sido, simplemente, peleas matrimoniales normales y corrientes. Las de toda la vida. Pero… ¿es verdad o no que toda la vida los matrimonios se han peleado?

Una y otra vez esos hombres anhelaron que aceptara como algo reglamentario ese pelear, ese azotar y ese fustigar a mujer. La vida del hombre que maltrata está alimentada por la idea de que la infamia contra mujer ha sido y es irreprochable.

No somos culpables del asesinato de una mujer en manos de la pareja hombre pero sí somos responsables ante ella.

¿Qué hace el hombre que asesina a la pareja mujer? Actúa contra la vida de lo vivo. Concibe que la vida de la mujer pareja le pertenece y dispone quitarla de en medio. Procura desprestigiar el devenir, las modificaciones que hemos gestionado para liberarnos de algunas cárceles del vivir en mujer. Intenta reinstaurar costumbres del pasado tradicional. Recibe prisión.

La mujer ha obrado giros en costumbres que han rescatado a todos de prácticas que nos esclavizaban. Entre tanto, el hombre que maltrata a la mujer pareja hace oídos sordos al devenir.

 La antropóloga Mercedes Fernández Martorell ha publicado el libro “Ideas que matan” que reseñamos en la página LIBROS.

HOMBRES Y MUJERES

Reacciones ante el éxito

marcis heterosexuales

marcis heterosexuales

Ana BCamponovo

Ni mejores ni peores, distintos. Es un hecho conocido a nivel popular que las desgracias acercan más a las personas que las alegrías. Es muy difícil compartir con amigos e incluso a veces con la pareja, las buenas noticias, las alegrías. Parece que no sienta demasiado bien la alegría ajena. En cambio, la desgracia, casi siempre llama a la solidaridad, y el sentimiento de inferioridad, llama al consuelo y al apoyo de los demás.

Recientemente, se ha estudiado a nivel científico cuál es el comportamiento de los hombres en relación a su pareja, cuando ésta comienza a tener éxito o desarrolla un nuevo proyecto o se siente fuerte y alegre.  Según el estudio publicado en APA, Revista de Personalidad y Psicología Social, en línea, los hombres son más propensos a sentirse inconscientemente peor, cuando ellas han conseguido un logro. En el fondo, los hombres no pueden disfrutar del éxito de sus esposas o novias. Sin embargo, “la autoestima de las mujeres no se ve afectada por los éxitos o fracasos de sus parejas masculinas”, según el estudio, que analizó a estadounidenses heterosexuales y a holandeses.

“Tiene sentido que un hombre pueda sentirse amenazado si su novia le supera en algo que están haciendo juntos, como por ejemplo, tratando de bajar de peso”, dijo la autora principal del estudio, Kate Ratliff, de la Universidad de Florida. “Sin embargo, esta investigación encontró pruebas de que los hombres interpretan automáticamente el éxito de la pareja como su propio fracaso, incluso cuando no están en competencia directa.”

Los investigadores estudiaron a 896 personas. Hicieron una serie de experimentos con los participantes para estimar cómo impactaba el éxito de una pareja en el autoestima implícita y explícita de hombres y mujeres. En los casos en que la mujer era más exitosa que el hombre en tareas sociales e intelectuales, los hombres registraron una caída en la autoestima implícita. En otras palabras, no reportaron sentirse inseguros, pero sus sentimientos negativos y autoestima baja se vio reflejada en tests de asociaciones de palabras y otros de la misma índole que miden las actitudes y sentimientos no expresados. Los resultados fueron similares en los otros dos estudios llevados a cabo en los Países Bajos. Holanda cuenta con una de las  diferencias de género más pequeñas en el trabajo, la educación y la política, según el Índice de Equidad de Género de las Naciones Unidas. Sin embargo, al igual que los hombres estadounidenses, los hombres holandeses que pensaban sobre el éxito de su pareja romántica se sentían peor con ellas –subconscientemente–, que los hombres que pensaban acerca de la insuficiencia de su pareja. A pesar de que ellos dijeron que se sentían bien, la prueba de la autoestima implícita reveló lo contrario.

Las mujeres no reportaron sentimientos negativos cuando sus parejas triunfaban. Más bien, cuando sus parejas salían bien en un test, las mujeres se sintieron más confiadas acerca del futuro de su relación. Los hombres, al contrario, se sintieron peor acerca del futuro cuando sus mujeres triunfaban. “Así que pensar en sí mismos como no exitosos podría detonar el miedo a que sus parejas ultimadamente los dejen”, apuntaron los investigadores.

En los dos últimos experimentos, llevado a cabo en línea, a 657 participantes de Estados Unidos, 284 de los cuales eran hombres, se les pidió pensar en un momento en que su pareja había tenido éxito o había fracasado. Por ejemplo, ser un anfitrión encantador en una fiesta, o tener un logro más intelectual o un fracaso. Al comparar los resultados, los investigadores encontraron que no importaba si los logros o fracasos eran sociales, intelectuales o afines a los propios éxitos o fracasos de los participantes, los hombres inconscientemente, se sentían peor cuando ellas alcanzaban el éxito. La autoestima de los hombres recibió un golpe grande cuando pensaron en un momento en que su pareja tuvo éxito en algo. Las mujeres en estos experimentos reportaron sentirse mejor acerca de su relación cuando pensaban en un momento en que su pareja tuvo éxito.

La hipótesis de este estudio es que los hombres consideran que la ganancia de ellas es su pérdida. Sin duda forma parte del sistema de creencias heredado desde hace  milenios. Un sistema de creencia que necesita ser renovado. Que la alegría de nuestra pareja sea nuestra alegría. “Que mi felicidad sea tu felicidad” -dicho por una mujer-, es el cambio que tienen que dar los hombres hoy, para apoyar el desarrollo de la especie femenina. Que el equis masculino, se haga cómplice de las equis femeninas y el el cromosoma Y, se haga más masculino desarrollando su grandeza.

Tú, como mujer, ¿has vivido este tipo de experiencias? ¿Qué ha sucedido con tu pareja cuando has comenzado a reunirte con un grupo de amigas o cuando has comenzado un curso que te apasiona? ¿Ellos se sienten mal porque les dejas de dedicar tiempo o hay algo más de fondo?

Fuente: http://pijamasurf.com/2013/09/los-hombres-se-sienten-secretamente-mal-cuando-las-mujeres-que-aman-triunfan-estudio/

El estudio en inglés:

http://www.calameo.com/read/00104518162eae0e0fe52

LOS HOMBRES, LA PORNOGRAFÍA Y LA PROSTITUCIÓN

Estamos haciendo visible lo que habitualmente tiene que quedar invisible para mantener la violencia.

Ana BCamponovo

Este artículo de Péter Szil viene aclarando algunas ideas acerca de cómo posicionarse en la nueva masculinidad. Esto, evidentemente, exige un compromiso, una toma de consciencia acerca de la propia hombría y sobre qué bases se ha construido. Probablemente pocos hombres se libren de haber sido educados bajo las influencias que expresa este artículo, pero están a tiempo de hacer un cambio, adquirir un compromiso hacia sí mismos y hacia la especie, para que sus hijos e hijas puedan alcanzar otro tipo de vínculo. Es evidente que hombres y mujeres estamos aún atrapados por la oscura red esclavista del patriarcado jerárquico, competitivo y dominador, sin embargo, lo que libera es DARSE CUENTA y actuar en consecuencia.

Este artículo nos acerca a esa oportunidad. Nadie será juzgado en el proceso de limpiar toda la herencia cultural que repite como si no hubiera otras opciones, pero hay que tener claro que, limpiar, es lo único que nos posiciona en la salud, la novedad, la renovación y la entrada a nuevas dimensiones de la especie. Esta limpieza es en lo más cercano, en lo más cotidiano, en lo más tangible. Empecemos limpiando la casa paterna y materna, la de nuestra crianza contaminada por creencias esclavistas, sexistas y racistas, así iremos haciendo camino en un servicio menos contaminado y contaminador.

 
Péter Szil, psicoterapeuta
Péter Szil

Péter Szil

El tema de la pornografía, intrínsecamente ligado al de la prostitución, ha sido ya anteriormente motivo de estudiar el ejemplo sueco. Suecia ha sido el país pionero en hacer de la pornografía un fenómeno socialmente aceptado. Los promotores de la introducción de la pornografía tanto en la España pos-Franco de la segunda mitad de los años 70, como en los países del bloque soviético después de la caída del muro en los años 90 han usado con predilección los falsos mitos que acompañaban el proceso de la liberalización de la pornografía en la Suecia de los años 60. Estos mitos rezaban que Escandinavia es el ejemplo vivo de que la pornografía tiene un efecto benéfico o que por lo menos es inocuo y que no hay liberación sexual sin dar vía libre a la pornografía. Lo único que estos promotores ignoraban o ocultaban era que entretanto Suecia se adelantó una vez más a los demás países desarrollados del Occidente, esta vez en adoptar una severa legislación respecto a la pornografía, y que la mayoría de los personajes públicos e intelectuales suecos que en los años 60 impulsaban la liberalización de la pornografía, en los años 80 han tomado posturas radicalmente opuestas, asumiendo que la pornografía no llevaba a la esperada autorrealización de los hombres solitarios, sino a la manifestación de las formas más repugnantes del odio y de la violencia hacia las mujeres.

El modelo sueco de tratar la prostitución guarda una relación íntima con el camino que la sociedad sueca ha recorrido en la percepción de la pornografía (y también de la igualdad entre los sexos o de la violencia contra las mujeres y los niños, temas para otras charlas). Sin embargo en la España de hoy siguen prevaleciendo los mitos falsos que en su lugar de origen han sido dejados atrás hace ya décadas. Por eso quisiera comenzar con analizar los rasgos y los efectos principales de la pornografía, y en primer lugar definir la línea divisoria entre pornografía y arte erótico, algo que se ha hecho muy difuso. Esta confusión no es sólo conveniente para los intereses económicos que mueven una de las industrias más rentables de nuestra cultura, sino que está también alimentada por la aceptación ignorante e ingenua de la prensa y de personas que se consideran progresistas y partidarios tanto de la libertad sexual como de la igualdad entre los sexos. Alguien que quiere desmarcarse de la pornografía, fácilmente puede todavía verse remitido al campo del oscurantismo católico o de los enemigos de la libertad de prensa.

La pornografía no es educación sexual, ni refleja las ganas sexuales de los hombres, sino un material a través del cual los hombres aprenden el rol masculino. Las personas que han formado su identidad sexual con la ayuda de la pornografía y por eso no han aprendido la diferencia entre fantasía y realidad, tienen que volver forzosamente a la pornografía para reafirmarse en esa identidad. Por eso muchos hombres viven una vida doble: en el mundo de las fantasías pornográficas y en una relación personal con una mujer, poseedora de una sexualidad propia. Sin embargo, estos dos mundos nunca se tocan, algo que he podido comprobar en muchos casos dolorosos en mi trabajo como psicoterapeuta con individuos y parejas. Sin embargo, hay un mundo donde las fantasías dictadas por el rol aprendido siempre se cumplen, sin que el hombre tenga que enfrentarse a su propia inseguridad o a las dificultades cotidianas de entablar o mantener una relación. Este es el mundo de la prostitución. Por eso hay hombres que se dirigen a prostitutas o aprovechan su hegemonía para crear una cultura en la que las fantasías pornográficas masculinas se convierten en definición y medida de la sexualidad femenina.

Pornografía es un término de origen griego que significa “la descripción (grafia) de la prostituta (porné)”. O sea que la función de la pornografía y de la prostitución viene a ser la misma: con la ayuda de mujeres (o, mucho menos frecuentemente, de hombres), convertidos en objetos sexuales, servir la sexualidad de un espectador/comprador invisible que se está masturbando sobre o dentro de ese objeto. Por eso la línea de demarcación entre arte erótico y pornografía no está entre los desnudos de Interviú o Playboy y las representaciones explícitas del acto sexual. Ambas cosas son pornografía. Los gestos, las posturas y los morritos de las mujeres en las portadas de Interviú transmiten también el mensaje de que ellas están dispuestas a satisfacer gustosamente cualquier deseo imaginado del comprador.

El arte erótico surge cuando un artista se relaciona con su tema de una manera erótica, revela algo de si mismo y nos transmite su propia vivencia. En la pornografía, a diferencia del arte erótico, la relación no surge entre las partes que están embarcadas en el acto representado, sino entre la persona que está mirando (el comprador) y el objeto sexual que se le presenta

A pesar de la fuerte erotización o, mejor dicho, genitalización de las imágenes pornográficas, estas últimas poco tienen que ver con la sexualidad, ya que la pornografía no es un tema (en este caso la sexualidad) sino una relación, la misma que la publicidad intenta establecer entre un comprador y el objeto a vender. Por eso utilizaré aquí dos imágenes de publicidad para ilustrar los códigos intrínsecos de la pornografía. De esta manera evito tener que exponernos una vez más a la denigración de las imágenes pornográficas propiamente dichas y al mismo tiempo aprovecho para entrar en el meollo del tema de la prevención. Al fin y al cabo la definitiva prevención de la prostitución no es otra cosa que la igualdad entre hombres y mujeres. En mi opinión, esta igualdad no surge sólo con la salida de las mujeres al espacio público, sino que precisa la entrada de los hombres en el ámbito doméstico y del cuidado.

La primera imagen es una publicidad comercial de un biberón de la marca Nuk, supuestamente transmisora de una imagen progresista del “hombre nuevo”.

publicidad

publicidad comercial

no comercial

no comercial

La otra es una publicidad no comercial para promover una mayor participación de los padres en la crianza de los niños.

En las dos imágenes aparece el mismo motivo: un niño y un hombre juntos, pero en la primera con los códigos de la pornografía y en la segunda con los códigos del arte erótico. ¿Cuál es la diferencia?.

Observemos primero el código primordial, el de la relación de los personajes entre ellos mismos y con el espectador. En la segunda imagen los dos personajes están sumidos en una relación íntima entre ellos, de la cual nosotros sólo somos testigos. En el primer anuncio el niño mira hacia mí, futuro comprador de Nuk, sin más contacto que el meramente físico con el hombre que le sostiene en brazos. Para las finalidades de la publicidad tampoco hace falta más relación entre ellos, ya que el personaje adulto en realidad no está en la imagen porque tenga que ver con el niño, sino para sustentar el mensaje que no tiene que ver con la relación de los dos, sino con el producto que se nos quiere vender.

Para ese mismo fin el hombre “Nuk” está provisto de otros tantos códigos adicionales, también propios de la pornografía. Por ejemplo, está desnudo, lo cual sirve dos funciones. Por una parte vincula el producto a vender con ciertos cánones estéticos requeridos por la cultura dominante, en este caso un cuerpo musculoso, tallado en muchas horas de gimnasio. Por otra parte la desnudez de ambos personajes junto a la ausencia de cualquier entorno alrededor de ellos priva la imagen de referencias que pueden interferir con la idealización a través de la cual se intenta hacer la publicidad más sugerente, mientras que en la otra imagen tanto el hombre como el niño son personas ordinarias, nada de modelos, ambos vestidos de una manera que sugiere cotidianidad. En el anuncio de Nuk todos los elementos de la imagen son reales, sin embargo nada en ella es verdad y el texto que la acompaña (“Ellos también pueden dar el pecho” y “Porque Nuk imita la perfección del pecho de la madre”) hace todavía más patente que se trata de una mentira. Por contraste, el texto del otro anuncio (“Están creciendo en igualdad”) es una simple aplicación del lema de la campaña que pretende divulgar (“Crecemos en igualdad”) a la relación de las dos personas representadas en la imagen.

El primer paso en la prevención y la sensibilización de cualquier violencia es hacer visible lo que tiene quedar invisible para mantener esa violencia. Por eso es importante recalcar que la pornografía es el marketing de la prostitución, hacer ver los códigos que utiliza en cualquiera de sus manifestaciones. Y por eso el modelo sueco de atajar la prostitución parte de que los consumidores de los servicios sexuales son casi exclusivamente hombres, trátese de prostitución heterosexual u homosexual. Hacerles visible no sólo nos lleva a estudiar quienes son estos hombres en concreto, sino también a otras cuestiones igualmente obvias e importantes. ¿Cuál es la visión que hace posible la práctica de la prostitución? ¿En qué medida es esta visión compartida por el resto de la población masculina? ¿Puede ser que la mera existencia de la prostitución (junto a la negación de que las mujeres prostituidas, al igual que las maltratadas, son víctimas trágicas de la dominación masculina) da cierta sensación de seguridad a esa población masculina?

La prostitución institucionaliza las suposiciones más básicas de la dominación masculina como orden social o, incluso, civilizatorio. El proceso de socialización de los hombres está construido sobre la certeza de que su sexo les otorga derecho a disponer de su entorno, del espacio y del tiempo de otros y, en primer lugar, otras. Este derecho se extiende también al cuerpo y a la sexualidad de las mujeres. De allí hay sólo un paso a que, tratándose de un derecho, es legítimo conseguirlo y preservarlo, aunque sea con violencia. En una sociedad basada en estas suposiciones es de interés de los hombres en general la subsistencia de la prostitución. Esta es la explicación del hecho de que aunque la mayoría de los hombres no se sirva de la prostitución, con su silencio y a veces incluso pronunciándose, contribuye a preservarla y a justificar la idea de la misma.

La prostitución sin embargo no es una idea. La prostitución son boca, vagina y ano, penetrados habitualmente con un pene, a veces manos, a veces objetos, por un hombre y después otro hombre y después otro más y otro más y otro más. Uno de los motores de la prostitución es el odio hacia las mujeres, la agresividad que motiva a un hombre a buscar y utilizar a una mujer prostituida, el profundo desdén que reduce a una vida humana a unos huecos de los que se puede aprovechar sexualmente y con la que un hombre hace lo que le da la gana. La conversión de las mujeres en objetos sexuales es un proceso de deshumanización en cuyo extremo final está la violencia sexual masculina. Es esto lo que la prostitución institucionaliza, ya que el cliente consigue de la persona prostituida (que no ha elegido hacer el amor con él) algo que de otra manera no podría conseguir sino con violencia. El cliente (y con él la sociedad) oculta ante si mismo el hecho de la violencia interponiendo una infraestructura (manejada por los proxenetas) y el dinero.

En la prostitución (al igual que en el caso de las violaciones de grupo o las violaciones masivas en situaciones de guerra) hombres utilizan los cuerpos de mujeres para comunicarse entre ellos mismos y para expresar lo que les une, y que al fin y al cabo se reduce a que ellos no son mujeres. Lo que hace posible, entre otras cosas, para un hombre encontrar una prostituta es el hecho de que antes de él ya había otros hombres que han acudido a ella, y detrás de él habrá otros. De esta manera se convierte el cuerpo de la mujer prostituida (al igual que el de la mujer violada) en ese agente transmisor a través del cual los hombres comparten entre ellos mismos, en palabras y en hechos, su sexualidad. No es por casualidad que muchos hombres al maltratar a su pareja acompañan los golpes y las patadas con sinónimos groseros de la palabra “puta”.

La violencia dirigida a mujeres y niños y la prostitución, junto a su marketing, la pornografía, son manifestaciones de la misma cultura de la dominación masculina.

La prevención de la prostitución pasa necesariamente por la sensibilización de los hombres por su responsabilidad en ese fenómeno, para que afronten los conceptos que han formado de su propio rol y de las verdaderas consecuencias de ellos.

Péter Szil – E-mail: szil@ctv.es
Péter Szil. Nació en Hungría en 1951. Se formó como psicoterapeuta en Suecia y EEUU. Ha sido uno de los iniciadores de los grupos de concienciación sobre el rol masculino en Suecia a finales de los años 1970. Desde principios de los años 1990 comparte su actividad profesional entre España y Hungría. Es uno de los fundadores del Movimiento por una Hungría sin prostitución.

de la red

de la red

Los padres

Encontré este artículo de una mujer –Myriam Moya Tena-, sobre “la paternidad” del siglo XXI. Ante la paternidad tradicional, que no ha existido como tal, parece ser que hay otro tipo de hombres. Es más, conocemos a alguno de estos mutantes y por cierto, nos parecen muy masculinos; nos gustan. De esto nos habla el texto de esta madre: hay una figura que no es imaginaria, que cumple varios roles muy claros y que es de carne y hueso, ella le llama “padres” y les impulsa a ejercer, les da ánimos para que continúen cumpliendo ese papel que tanto se necesita.

Myriam Moya Tena
http://www.enminusculas.com/2012/03/los-padres.html#more
Ilustrado con dibujos del blog Naranjas y Zapatos
http://naranjasyzapatos.blogspot.com.es
A mi hombre, gracias por lo de antes, por lo de ahora, por lo de siempre.
Hay una nueva generación de hombres que va haciendo el camino, codo con codo con nosotras, en la crianza de nuestros hijxs. Ellos son los PADRES que a diferencia de los padres tradicionales (normalmente ausentes) que tanto abundan gracias al patriarcado, han decidido dar un paso más, volver al hogar y disfrutar del placer de sostener y cuidar. Como sé que no lo tienen fácil, este es mi tributo.

Los padres

A pierna suelta

Los PADRES son hombres que llegan a la paternidad bien maternados o con un trabajo ya realizado sobre su infancia y sus carencias, y no tienen miedo a su propia sombra cuando esta aparece.
Los PADRES se involucran directamente en el embarazo, asisten a cursos pre y post parto y no se quieren perder nada. Se sienten cómodos entre mujeres y hablando de temas no tradicionalmente masculinos. Saben lo que es un parto respetado y están ahí apoyando a su pareja.
Los PADRES se forman, leen sobre ma(pa)ternidad, eduación libre, crianza respetuosa y no se avergüenzan de ello. Algunos incluso presumen.
Los PADRES saben que su papel es vital en el éxito de la lactancia y se ocupan de todo lo que pueden de la casa (ya solían hacerlo antes sin problemas) y del contacto con el mundo exterior.
Los PADRES admiten que les gustaría ser capaces de parir y amamantar.

Planeta

Los PADRES a veces adoran cocinar y saben que en los fogones hay secretos milenarios.
Los PADRES que trabajan fuera del hogar, vuelven deseosos de ver a sus hijxs y confiesan que hay veces que preferirían no ir a trabajar y quedarse con su familia o que también les gustaría trabajar desde casa.
Los PADRES piden excedencias, reducciones de jornada y rechazan trabajos que no les permiten conciliar porque no quieren perderse a sus hijxs.
Los PADRES siguen enamorados de una mujer que vomita varias veces al día en el embarazo y piensan que todo lo que rodea su vientre es magia.
Los PADRES no piensan que su hijo/a es el enemigo, ni un ser a domesticar, saben que no les pertenece y que es libre.
Los PADRES hablan de crianza a sus amigxs y les dicen con naturalidad que ser PADRE es lo mejor que les ha pasado en la vida. Algunos desean que sus amigos sean padres para que puedan disfrutar de esta dicha.
Los PADRES sostienen emocionalmente a su mujer y no siempre encuentran cómo ser sostenidos.
Los PADRES conectan, empatizan y no juzgan a sus hijxs o bebés.
Los PADRES no tienen celos de esos bebés, ni se consideran desplazados en el lecho. Ven en el colecho una experiencia a compartir o respetar.
Los PADRES dan la bienvenida a otra forma de sexualidad y se enriquecen.
Perspectivas
Perspectivas
Los PADRES son parte activa de los parques, los disfrutan casi a diario y piensan que su hijo/a es más feliz al aire libre que en una institución. Tienen la certeza de esa necesidad de aire fresco y contacto con la naturaleza.
Los PADRES están PRESENTES,
lloran,
se emocionan,
callan,
ríen,
adoran a sus criaturas incluso por encima de su mujer
y caminan,
caminan cada día con nosotras
-tal vez desde el anonimato-
aprendiendo de y con las MADRES,
y la paternidad les hace libres
y son CONSCIENTES
y es tan hermoso…
Myriam Moya Tena

La trampa de la felicidad

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Sergio Sinay

5 de agosto 2013

Es probable que algunos hombres que hayan entrado en la página se hayan desanimado con prontitud al encontrar sólo aspectos relacionados con la violencia masculina. Creemos, sinceramente, que, entrelíneas, hay bastantes más temas en cada uno de los artículos. También sabemos que la lectura entrelíneas es cada vez más escasa, y esto no es cuestión de géneros. Como algunas o algunos de nuestros lectores saben, nos gusta ser bastante explícitas a la hora de expresar nuestros sentires y emociones. Así que estábamos esperando el momento de plantear otros temas, menos drásticos, aunque igualmente urgentes en relación a la masculinidad. Fue así que nos llegó esta entrevista a Sergio Sinay, autor de “La Masculinidad tóxica”, un libro que nos aportó un amigo en Uruguay y que leímos hace algunos años y nos pareció muy interesante. Sergio Sinay es periodista, psicólogo y escritor argentino. Entre sus obras más destacadas figuran “La sociedad de los hijos huérfanos”, “La masculinidad tóxica”, “Elogio de la responsabilidad”, “Vivir de a dos”, “Misterios masculinos que las mujeres no comprenden”, “Las condiciones del buen amor”, “Ser padre es cosa de hombres”, “El amor a los 40”, “Guía del hombre divorciado” y “Gestalt para principiantes”. Como pueden apreciar, sus títulos podrían ser un buen comienzo para ver qué dicen algunos hombres que vienen reflexionando y cambiando su forma de concebir y vivir la masculinidad, desde hace algunos años. La entrevista es extensa, pero la pueden imprimir.

fuente: codigomujer.com

Existe un discurso cultural y generalizado de las mujeres de esperar que nos hagan felices, como si la felicidad fuera un derecho y dejar en el otro el peso y la responsabilidad.

En términos generales, para hombres y mujeres, cuando uno invoca un derecho está invocando el deber de alguien, porque todo derecho de una persona es el deber de otra.

La verdad es que nadie tiene el deber de hacerme feliz a mi. La felicidad no es un derecho, de la misma manera que no es una meta a lograr. Me parece más bien, que la felicidad es una consecuencia de la manera en que uno vive, de los valores que uno vive, de la concordancia y propósitos que uno tiene en la vida, del sentido que descubre en su propia vida. Creo que como consecuencia de esto, tenemos momentos de felicidad. otro me puede acompañar en ese camino que estoy recorriendo y de alguna manera ser parte de ella, pero no proveer. Y de la misma manera que yo no estoy destinado a proveerle de felicidad a otra persona, ya que al mismo que le reclamas que te haga feliz va a ser aquel que lo culpes de tu infelicidad, el día de mañana.

Creo que esto genera mucha confusión.  Esto en términos generales y para ambos géneros. En el caso de las mujeres, me parece que hay un mandato femenino que se ha ido transmitiendo, por el cual si una mujer cumple con las expectativas que el hombre tiene de ella, ese hombre la va a hacer feliz, ese hombre le va a proveer de su felicidad, hará que no le falte nada de lo material, que esté protegida, pero eso sÍ, este señor le habrá pedido que sea una buena madre, una buena esposa, no hac

er sombra sobre ese señor y bueno, si es así, serán felices y comerán perdices… Ese es el cuento que nos han contado… Nadie sabe qué pasa en el día a día… qué pasa cuando las perdices escasean, qué pasa cuando alguien se cansó de comerlas… qué pasó cuando esa mujer se cansó de cocinar todos los días perdices para ese señor que llega tarde a la casa… Hay un mito alrededor de la felicidad.

¿Por qué caemos y cómo salimos de ésta trampa cultural de la felicidad?

más allá de los discursos, -oportunistas, de marketing- que anuncian un mundo de equidad, que hay un mundo en el que las mujeres ya trabajan en igualdad, en el que los hombres son sensibles y las mujeres poderosas… más allá de eso, seguimos viviendo en un mundo en el que predominan los viejos mandatos masculinos.  Siguen siendo hegemónicos… Miremos los negocios… de pronto se muestra a una mujer que ha llegado alto en una corporación, como si ese caso mostrara un cambio en la situación de las mujeres, y la verdad es que no es así. Siguen teniendo el techo de cristal,  siguen sin tener gran incidencia, porque cuando llegan, tienen que aceptar los paradigmas, los modos masculinos. Esto pasa en la política, en los negocios…

¿Cómo se sale de aquí?

Se sale negándose a aceptar estos mandatos en el día a día. Los grandes cambios sociales no se producen ni de arriba hacia abajo, ni de afuera hacia dentro, ni de lo grande hacia lo pequeño. yo creo que se producen desde lo pequeño a lo grande y desde adentro hacia afuera… Esto quiere decir que los cambios deben comenzar realmente en donde las personas tenemos poder, que es en nuestra vida cotidiana, en nuestro trabajo, en nuestra casa, en los lugares donde nos relacionamos.

Sí, cada uno de nosotros está consciente de que un cambio es necesario, como varones, como mujeres, para producir mejores vínculos para todos… porque, que cambien las mujeres, es importante para los hombres, que somos parte de un todo, y somos partes necesariamente diferentes. Y yo creo que tenemos que seguir siendo diferentes, pero en los lugares donde las diferencias nos enriquecen, pero no diferentes donde las diferencias nos entorpecen y nos enfrentan.

Me parece que en la vida cotidiana de cada mujer, debe dejar de pensar que sin ese hombre con el que está ella no es nada, porque entonces, por más que ella quiera ser una mujer diferente a como era su madre, o como era su abuela, y por más que ella escuche en el mundo en que vive, de la equidad entre varones y mujeres, si ella desconfía de su fuerza para realizarse en el mundo, si ella cree que necesita de un hombre como introductor en ese mundo, los discursos no van a cambiar la realidad. De la misma manera que los hombres tenemos que dejar de decir que queremos mujeres independientes y que queremos mujeres ejecutivas, fuertes, pero en realidad cuando llega a nuestro lado una mujer de ese tipo, tratamos de meterla en una jaula, para que no cobre demasiada preponderancia y autonomía, y que sea autónoma pero poco… Es como un maquillaje: que no sea realmente autónoma porque afecta nuestra autonomía.

Los hombres tenemos mucho que trabajar, en lo cotidiano, con nuestras parejas, con nuestras compañeras de trabajo, con nuestras ciudadanas y empezar a cambiar esto. Esto no lo cambiarán los gobiernos, ni los discursos, sino que lo harán las mujeres y hombres de carne y hueso, en su relación cotidiana de pareja, como padres, como amigos.

¿Sostienes que la masculinidad tóxica está muy presente en los varones… existe la femeneidad tóxica?

Una mujer que cree en su valía está puesta en aquello por lo cual un hombre la va a elegir -que casi siempre es lo externo, lo físico, lo aparente-, y que vive en función de estar siempre en condiciones de ser elegida por un hombre, está padeciendo de una femineidad tóxica. Así como la masculidad tóxica se transmite de generación en generación, haciéndonos creer a los hombres que se es hombre si se es productivo, si se es proveedor y si se es potente, las cuatro p de la masculinidad… cuatro patas muy endebles que basta que una de ellas tambalee para que se caiga todo… Si un hombre deja de producir, o si la mujer produce más que él, si el hombre es hombre deja de ser proveedor exclusivo, como proveedor no es tan necesario, la potencia desaparece y si éste no fuera un temor de los varones, el Viagra no tendría el éxito que tiene… El éxito del Viagra es una confesión de una masculinidad que se vive con mucho temor y mucha angustia.

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Humor vasco muy vasco

Y esto tiene la contrapartida… se completa con una femineidad que funciona en espejo con esto. Mujeres que creen que dependen de sus medidas, de la cantidad de cirugías que se hagan, dentro de los parámetros físicos por los cuales un varón las elegiría, no contradecir los lugares del hombre ni disputar esos espacios…  ese poder, adjudicarlo al hombre para no quedarse sola… Confundir la maternidad, que es una función en la vida la mujer, con la identidad femenina total, entonces creer que si no se es madre no se es mujer, y una vez que se es madre, no soltar jamás a los hijos, porque si la maternidad es lo que le da su identidad, tiene que mantener a los hijos aferrados siempre, por que si el hijo se va, ella no es nada… Esto no es bueno para los hijos ni para el varón… Vivimos en una sociedad con mucho hambre de padre…

Todas esas son características de una feminidad tóxica:

-creerse una suerte de discapacitada para lo económico o para tomar las grandes decisiones que hacen funcionar el mundo

-creer que para funcionar en esta sociedad hay que adoptar los modelos masculinos de liderazgo, los modelos masculinos de ejecutividad…

-hay muchas mujeres que cuando deciden salirse del pequeño lugar doméstico en el que fueron recluidas, salen de ahí, pero adoptan los modelos masculinos, y eso también es tóxico.

-no creer que salir al mundo es salir a ofrecer otro modelo, con mayor empatía, con mayor horizontalidad, con mayor cooperación, incluir la compasión a la hora de hacer negocios, mientras las mujeres, que se incorporan a la política, a los negocios, no incorporen esto que es enseñar a los hombres a transitar, están siendo protagonistas de una feminidad tóxica.

Existe una tendencia cada vez más frecuente de hombres y mujeres solas. ¿Por qué crees que es más difícil encontrar pareja y mantenerla hoy por hoy?

Me parece que las mujeres no pueden emparejarse. Esto lo dije en mi libro, la masculinidad tóxica… Los varones vamos camino de ser descartados por las mujeres, ya que hemos cambiado poco. El varón no ha cambiado demasiado sus paradigmas, y como las mujeres sÍ los han cambiado y los han trabajado… La verdad es que el que está atrapado en un lugar mas pequeño y oscuro, tiene a necesidad de salir antes. Los varones hemos cambiado poco y en la medida que las mujeres han avanzado, muchas mujeres han descubierto que pueden ser autónomas de verdad, y para muchas cosas que creían que era imposible vivir sin un hombre. A mÍ me parece que para las necesidades emocionales y afectivas de las mujeres, que quiera llevar un proyecto de vida en el cual encuentren el sentido y la riqueza de su propia vida, no están encontrando compañeros; me parece que por eso hay tantas mujeres solas… Pero donde hay una mujer sola, también hay un hombre solo…

Si la creación, o como cada quien quiera llamarle, no se equivoca, no es que haya un gran desequilibrio entre unos y otros, en general hay en el mundo más o menos la misma cantidad de mujeres y hombres… el tema es que las mujeres reflexionan sobre su soledad… y los hombres no….

Los hombres seguimos reflexionando acerca de los mismos temas: el desarrollo económico, el éxito social, la productividad y en todo caso tenemos analgésicos más poderosos, más al alcance de la mano, para la misma soledad que padecemos.

Las mujeres prefieren salir con una amiga, que salir con un señor. Prefieren hasta convivir, y esto no tiene que ver con lo homosexual, sino que con lo emocional. Prefieren compartir espacios con mujeres que con hombres, que las pueden esperanzar por un momento muy breve y que después las decepcionan y las dejan en la peor soledad, que es la soledad de compañía. Creo que las mujeres que están solas por experiencias vividas, prefieren estar solas solas, que solas acompañadas, que es una soledad mucho peor.

Los hijos huérfanos y los padres ausentes… Las mujeres que se convierten en madres y se olvidaron que fueron mujeres…

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Jis, humorista mexicano

Cuando una mujer se convierte en madre pareciera ser que deja de ser mujer, deja de ser un “objeto erótico”…  Si escuchas hablar a los hombres que tienes hijos, y les preguntas qué les gusta de su mujer, por qué la aman, te van a decir, si los escuchas con atención y en la mayoría de los casos, que la aman porque es la madre de sus hijos y porque es una buena madre… Pero supongo que cuando  se enamoraron de ella, no era porque era la madre de sus hijos… La primera conversación cuando un hombre y una mujer se encuentran y empiezan a salir, no son acerca de los hijos que van a tener, donde los van a educar, sino que son conversaciones acerca de ellos, se están explorando y atrayendo y comenzando a amar como varón y mujer.

Es difícil para la mujer esta doble tarea de consagrar su vocación y seguir siendo madre, porque en el lugar de madre, siguen estando con poca colaboración de los hombres. Porque para concebir un hijo se necesita del varón y de la mujer. En la concepción aportamos un 50% cada uno, ambos necesarios. Así como en la concepción somos 50% y 50%, en todo el resto deberíamos ser igual. Porque seguimos teniendo cosas diferentes para aportar, algunas de esas cosas son intercambiables. En algunas otras son necesarias la presencia de un varón como padre para transmitir lo que sólo un padre puede entregar.

Este es un llamado a los hombres a recordar que hay un lugar que si no lo ocupan ellos esta vacante. Está vacante, ¿en quien?, en el hijo.

Sin duda, una mujer que viene de una larga serie de generaciones anteriores, madre, abuela, bisabuela, que eran madres y solo madres y gestoras de lo doméstico, cuando ella quiere cambiar y emprender su vuelo, se encuentra con un grave problema… Porque, ¿qué se hace para ser madre y al mismo tiempo ser profesional o ser protagonista de la vida social, tener incidencia en otros ámbitos? Para hacer esto, se necesita que, así como la mujer sale, el hombre entre. Debe haber un cruce en el umbral de la casa. Mientras la mujer está  saliendo para desarrollarse en el mundo, el hombre tiene que estar entrando para desarrollarse en un lugar en donde él todavía es un ausente y donde todavía esa ausencia se siente, y es en la gestión de lo doméstico, en la gestión de lo emocional, en la crianza de los hijos… Después cuando los hijos andan a la deriva, aparecen los hijos huérfanos con padres vivos, la peor horfandad de todas, el problema ahí es que cuando se producen tragedias, esos chicos a la deriva terminan mal, como víctima o como victimarios de alguna tragedia. Lo que suele ocurrir es que se le echa la culpa a la madre, porque es la madre quien salió a trabajar, porque la madre estuvo ausente, aparecen voces conservadoras que dicen, “ven!! esto es lo que pasa cuando las mujeres se salen del corralito en que estaban ubicadas”. “La mujer no tiene que salir de casa, no tiene que ausentarse hasta los 30 o 40 años de los hijos… no tiene que salir de ese lugar.!!”  Y las mujeres aceptan esto, y lo viven con culpa. Es muy difícil que no se sienta culpable, ante ese discurso social que es compartido por tantas voces, y muchas veces son voces que ellas respetan… o a las que todos respetamos…

Entonces, ¿de quién es el la oportunidad de ayudar?  Del varón. El varón tiene que entrar a la casa, porque cuando el varón entra a la casa libera su mundo emocional que está muy circunscrito y la libera a ella también. Cuando un hombre está presente en la vida de sus hijos, él va a cortar el cordón umbilical invisible….  Hay dos cordones umbilicales, uno es el que se corta en el día del parto y el otro que queda es el emocional. Este último lo corta el padre, pero no lo corta de manera brutal sino que va cortando paulatina y amorosamente cuando forma parte de la vida del hijo con una presencia real. Y sobre todo cuando se acerca la pubertad, la adolescencia, es importante porque es ahí donde el corte se termina… Termina o no termina, el hijo queda con una especie de dependencia emocional permanente de la madre o el padre a ese hijo o hija, al cortar ese cordón, lo lleva hacia el mundo… El objetivo del padre es introducirlos al mundo, pero no empujarlos al mundo, sino acompañarlos, presentarlos. El padre es como un faro. El faro no va arriba de la nave, el faro está en la orilla y lo tiene como referencia. El padre se queda en la orilla mientras los hijos empiezan su navegación en su vida y al ayudarlos a cortar ese cordón umbilical, y al hacerlo no solo los libera para que comiencen a ser seres autónomos sino que libera a la madre de esa función materna en la que había quedado atrapada, hasta convertirse en identidad. Libera a la madre y le devuelve su condición de mujer, recuperándola como mujer en su vida.

Porque o sino, ocurre que si la mujer es madre y sólo madre, uno no tiene relaciones sexuales con su madre. ¿A donde va a tener relaciones sexuales este señor?  En otros lugares… pero eso sÍ, se disocia de verdad… Y él dice que “no importa porque en realidad a quien ama realmente es a su mujer…” y claro la ama pero no la desea, y por que no la desea? Por que ella es madre, ¡cómo va a desear a una madre!

La verdad es que si el padre se compromete como padre, también está preservando la vida erótica de la pareja…  Está permitiendo no solamente que sus hijos tengan padre, sino que él y su mujer sigan siendo lo que fue cuando se conocieron, se enamoraron y decidieron unirse… Esto requiere mucho trabajo y mucha consciencia, pero no hay que dejar de trabajar el vínculo como varón y mujer. Aunque tengan 6 hijos en medio, no importa… Porque si no, un día los hijos crecen, se van y los matrimonios se terminan…

Por ahí hay muchos hombres que andan solos y divorciados, pero no divorciados del otro sino de la vida familiar. Están solos porque no supieron construirse como compañeros, además de como padre y madre.

 LO EMOCIONAL EN EL VARÓN

En tu observación, ¿a qué aspectos de la mujer el hombre le teme? ¿Cuáles son los temores aún presentes en las mujeres y cómo podemos trabajarlos?

En mi experiencia de varón y de trabajo con hombres -siempre sigo observando muy de cerca el mundo de lo masculino-, hay un temor no confesado a la identidad femenina.  Por esto es que a las mujeres las llamamos las locas, las brujas, hay un temor ancestral, no natural, a la emocionalidad femenina. Porque lo emocional sigue siendo desconocido para el hombre. Desde el nacimiento el hombre está mucho más cercano a la madre que al padre, ya que consideramos que los hijos, por el hecho de que los llevó en su vientre, los parió, los problemas son más de la madre que del padre…  ¿Por qué los lleva la madre en el vientre? Una pareja no puede tomar la decisión de quien llevará en el vientre al hijo.  Esta es una diferencia natural, biológica, pero que después va creando otro tipo de diferencias… Entonces, toda la gestión emocional en la vida de los hijos, está generalmente comandada por la madre. El padre, emocionalmente, está en un segundo plano, cuando no está definitivamente ausente.

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Jis, humorista mexicano

Los varones como hijos, aprendemos a detectar cuestiones de nuestro comportamiento que a nuestra madre la pone contenta o la enoja, la hacen sufrir… Empezamos a construir un radar que detecta la emocionalidad femenina, pero que nos va haciendo dependientes de esa emocionalidad. Nos hacemos muy bastantes expertos en ir mirando esa emocionalidad, detectando esos cambios, si me porté bien, me porté mal, mi mamá me quiere o no me quiere hoy…

Esta dependencia, como toda dependencia, va generando una especie de resentimiento. Cuando un hombre es adulto, si pretende sacar su credencial de hombre frente a los otros hombres, no puede seguir tan dependiente de la mujer… En el fondo, lo sigue estando, le sigue temiendo a las reacciones emocionales de la mujer, pero para disimularlo, intenta someterla en otros aspectos, someterla en lo económico, etc. La forma más brutal de sometimiento es la violencia física, doméstica. Pero hay otras formas más sutiles, como descalificar, establecer jerarquías de poder, tratar de tenerla sometida para que ese volcán emocional no se desate, porque como los varones somos analfabetos emocionales respecto de nuestras propias emociones, no podemos sostener una relación emocional de igual a igual con las mujeres todavía… y hay que trabajar mucho para lograr esto… Entonces, hay un enorme temor del varón a la emocionalidad femenina y que esa emocionalidad se desate. Es un temor no confeso.

Por otro lado las mujeres le temen a la fuerza de los hombres, porque es obvio que los hombres físicamente somos más fuertes y que nuestra manera de expresarnos siempre es más física que emocional, ya que emocionalmente nos hemos desarrollado poco, aunque económicamente y socialmente haya hombres que se desarrollan mucho.

Me parece que ahí hay un cruce de temores que a veces hacen crisis muy fuertes en los vínculos.

La vida, finalmente, es la suma de momentos que dejan huellas emocionales… Las mujeres, quienes registramos con fuego las huellas emocionales que nos han hecho daño, ¿cómo nos curamos de ellas?

Hay un modelo que para mí sigue siendo muy vigente y por el que se entienden los vínculos entre varones y mujeres, los hombres somos administradores económicos y las mujeres son administradoras emocionales. Incluso en las parejas en donde ambos trabajan y en donde ambos aportan, e incluso donde los aportes son equitativos, las grandes decisiones económicas no las toma la mujer… En mi observación de la sociedad en la que vivo, las grandes decisiones económicas son tomadas por el hombre. La mujer es la que administra y gestiona la vida emocional porque ella sabe lo que pasa a los hijos, en qué andan, el hijo rompió con la novia, etc., y también ella gestiona las relaciones con otras parejas u otras personas… Yo creo que esto está desequilibrado. En la medida en que los hombres participemos más emocionalmente de la vida en común esta relación cambiará, para lo cual habrá que empezar participar más, a conocerse más emocionalmente. Uno no puede participar como analfabeto de algo, si no sabe cómo leer las emociones, hay que comenzar aprendiendo a leer las propias… Me parece que las mujeres deberían comenzar por hacerse cargo sólo de sus emociones y no de todos los que las rodean. Es buena esa vocación y essa capacidad que tienen las mujeres de cuidar, y esa habilidad que tienen para reconocer y hacerse cargo de las emociones de los otros… Ojalá que todos los seres humanos desarrolláramos más de esto… Pero deja de ser tan bueno cuando son las únicas responsables de lo emocional, porque entonces hay una sobrecarga emocional.

Estas heridas a las que te refieres, entiendo que por hacerse cargo de todo lo emocional. La mala noticia para las mujeres es que esto no tendrá resolución inmediata. Las mujeres hicieron un camino de transformación, que lleva más de medio siglo, que empezó desde los lugares oscuros y pequeños en los que estaban recluidas, para salir a la luz. El camino que hicieron las mujeres es desde lo oscuro a la luz, desde lo privado hacia lo público, desde lo íntimo hacia lo social compartido… En este camino, en la medida que cada una empezó a andar, comenzaron a encontrarse con otras que iban en la misma dirección y se dieron cuenta de que todas iban hacia un horizonte que se ampliaba, entonces, pudieron ir juntas.

EL CAMINO MASCULINO

El camino que tenemos que hacer los hombres es el inverso, los hombres hemos estado afuera, en lo social, en lo decisivo y ejecutivo y tenemos que entrar a nuestro propio corazón. Este no es un camino que se pueda hacer de manera colectiva. Este es un camino individual, porque yo no puedo ingresar en el corazón de otro, tengo que entrar en mi corazón, conocer mis emociones. Por esta razón no creo que tendremos un movimiento de hombres como los que hubo de mujeres. Los movimientos de hombres no prosperaron, lo digo porque participé a principios de los 90 en algunos de ellos. Hoy sé que no es por ahí el camino. El camino que nosotros como hombres tenemos que recorrer es un camino espiritual, no el coraje de la testosterona, sino el de la testosterona espiritual para entrar en nuestro propio corazón y reconocer nuestros sentimientos… Puede ser que sean procesos simultáneos pero no colectivos… Nunca será colectivo. Hasta que se dé una masa crítica de hombres en este camino tan personal, en esa exploración de sí mismos, que lleva tiempo, que es particular, y que requiere mucho coraje, las mujeres seguirán heridas emocionalmente y seguirán siendo las gestoras emocionales del vínculo.

EMOCIONALIDAD FEMENINA Y MASCULINA

Lo que las mujeres tienen que saber es que la emocionalidad femenina y masculina son diferentes. Las emociones no tienen sexo, no es que el coraje es masculino y la ternura es femenina. las emociones son humanas, y lo que que sÍ es diferente es la expresión de las emociones.

Muchas veces he hablado para auditorios de mujeres y las he escuchado decir:  “¿dónde están los hombres que piensan como usted?”… Tienen que abandonar esa vocación maternal de ayudarnos a nosotros… Éste es un cambio que lo tenemos que hacer nosotros. Las mujeres tienen que saber que al final del cambio pueden encontrarse con una desilusión.

Cuando un hombre es sensible, lo es pero no a la manera femenina. Los hombres tendremos que aprender esto. ¿Qué tipo de sensibilidad desarrollaron los hombres durante el tiempo? Tomaron el modelo conocido de emocionalidad conocida, el modelo femenino, el modelo con el que convivieron como hijos, como hermanos de hermanas, como nietos, y este modelo al principio las atrae, ya que dicen, este no es un hombre de Cromagnon, este no es un bruto, pero pasa el tiempo y dicen, no me siento muy segura al lado de este hombre, tiene sangre de horchata… Y empiezan a encontrarse con un espejo. Una mujer no quiere a una pareja como ella, quiere un hombre que sea como él y que juntos, realmente cuando sumen 1 + 1, no dé 2, sino que se cree un número nuevo.

Los hombres, primero tenemos que aprender que desarrollar la sensibilidad no es feminizarse. Desarrollar la sensibilidad es ampliar la masculinidad para incluir aspectos de lo masculino que a lo mejor, están negados.

De la misma manera, las mujeres tienen que entender que desarrollarse como mujeres no es masculinizarse. Ser fuertes no es ser fuerte como el hombre, sino que es ser fuerte como lo es una mujer, no es tomar el modelo oficial de fuerza, de ejecutividad, que han conocido hasta ahora. En esto, hay trabajo para los dos, para las mujeres y para los hombres, es encontrar la forma propia de desarrollar aquello que siempre se nos dijo que no nos pertenecía.

Liza Donelly

Liza Donelly

A los varones no nos pertenecían las emociones, porque debilitan, distraen, porque eso es de mujeres.

A las mujeres que nos les correspondían las decisiones, hacer funcionar el mundo, porque eso era de hombres, porque eso las hace machonas.

Las dos cosas son mentira.

Varones y mujeres tenemos que complementarnos incorporando esa parte negada, pero incorporándola con características propias del ser varón y del ser mujer, que siempre va a tener muchos aspectos misteriosos para el otro…

La emocionalidad femenina, tendrá misterio para los varones…

La emocionalidad masculina, misterio para las mujeres.

Y, por favor, tratemos de no develar esos misterios, sino de convivir con ellos, porque eso es lo maravilloso, no entender del todo a una mujer para mí es algo extraordinario, emocionante… No hay que descalificarla por eso, no creer que porque no la entiendo ella es un hombre mal hecho, un hombre fallado. y lo mismo pido del otro lado, pero para esto tiene que haber buena fe, yo estoy conectado con mi emocionalidad y la abro, pero te pido que aquello que no entiendas de eso, lo respetes, trates de moldear a tu modo, porque mi emocionalidad es diferentes, y si podemos encontrar el punto donde vivir así, creo que es maravilloso, pero hay mucho para hacer.

Sin duda, la mayor cantidad de trabajo en todo esto que hemos estado conversado nos corresponde a los varones, que venimos muy en deuda…

Las parejas parten enamorándose y terminan amándose…

¿Puedes hablarme del buen amor y del amor ficticio? ¿Cuáles son esos elementos esenciales en los que deberíamos enfocarnos para construir esa relación duradera y nutritiva?

El amor no es mágico, tiene efectos mágicos. Es una construcción, no es algo que uno va a encontrar hecho y lo único que tiene que hacer uno es ponérselo. A veces parece que el amor estará esperando en algún lugar, como si el amor fuera una sombrilla en medio del desierto, y que si la encuentras y te paras bajo ella, estás cubierto… Esto no es así. A mi me parece que el amor es una construcción de los que se aman y que se construye con acciones amorosas. ¿Y qué son acciones amorosas?  Son actos de todos los días, en donde es importante mirar al otro como el que es y no como el que a mí me gustaría que fuera o como el ideal. El amor se construye amando al otro de la manera que necesita ser amado y siendo amado por el otro de la manera que necesito ser amado.

Yo puedo pensar que le expreso el amor a mi mujer protegiéndola de los males del mundo, y ella puede sentir que yo la ahogo y la asfixio y que no confío en ella y que es una discapacitada para andar por la vida… Si yo no le pregunto a ella de qué manera ella necesita ser amada por mí, la voy a amar de la manera que yo creo. También puedo pensar que como la amo y confío en ella, nunca me inmiscuyo para nada, no le pregunto, dejo que haga todo por su cuenta y ella puede sentir que a mí no me interesa, que no tiene en mí a un colaborador, a un compañero y yo puedo estar convencido de que le estoy demostrando mi amor.

Esto requiere mucho diálogo, muchas preguntas y comprender la respuesta del otro aunque a mí me suene extraña. Porque puede ser que yo esté dispuesto a sobre-protegerla y ella me diga:  “para mí, una enorme prueba de amor es que en este proyecto mío, no participes de ninguna manera y no me preguntes hasta dentro de dos años. Si haces eso, me estarás demostrando tu amor…”, y yo tengo que aprender a amarla.

Por eso yo digo que dos personas que se aman, viven cada uno con un maestro, el otro es el maestro en el arte de enseñarle a amar… y yo seré el maestro para enseñarle a amarme.  Esto requiere respetar los tiempos, respetar el misterio del otro, que es una condición del buen amor, saber que acompañar es acompasar… que uno no acompaña sólo si uno fuerza su paso y deja de ser el que es, con tal de acompañar y si uno obliga a otro a amoldarse a un paso que no es el de él, sino que es acompasar y eso lleva tiempo y lleva trabajo. Cuando dos personas trabajan en eso, van constituyendo una caja de ahorro afectiva… Los fondos afectivos que se van creando a través una convivencia amorosa, también son para emergencia o para proyectos, porque el amor no quita la crisis, emergencias afectivas, que se pueden trascender si ha habido depósitos en esos fondos… Hay que hacer aportes cotidianos en esa caja amorosa… y también cuando uno tiene proyectos, porque las parejas son células, son dos células, que constituyen un organismo vivo, y todo organismo vivo está en una actualización constante, y tiene un equilibrio inestable y es la síntesis de la vida, y eso quiere decir, que la pareja, uno puede tomar una fotografía de la pareja en un momento feliz, pero ese no es el momento final, ese es un momento y va cambiando.  Con fondos afectivos en la caja, hay posibilidad siempre estando al día amorosamente para los proyectos.

Y las consecuencias del amor pueden ser mágicas…
Somos siete mil millones de habitantes en el planeta y no hay dos seres que sean iguales, por lo tanto toda relación, es una relación entre diferentes, y el potencial del vínculo están en las diferencias y no en las similitudes…

La gran riqueza de la relación está en ir descubriendo todos los días, aspectos del otro que son desconocidos para ambos… Esto garantiza el amor. Yo creo en los amores estables, en los amores de larga duración, pero creo que son posibles cuando todos los días se trabaja en ellos. Hay gente que no le gusta escuchar la palabra trabajo aplicado al amor… Son esos enamorados del amor que han tenido 25 relaciones amorosas y en todas les fue mal, pero siguen enamorados del amor… Nunca enamorados de una persona real.
Yo quiero amar a la mujer que está conmigo y para eso tengo que trabajar día y día y quiero que ella me ame también. Eso es el buen amor.

Quino

Quino

LA VIOLENCIA DOMÉSTICA ES COSA DE HOMBRES

Esta fue la conferencia que nos llevó a crear la página HOMBRES. El video es vertiginoso, la transcripción es intensa, pero creemos que aporta puntos de vista reveladores y necesarios para los varones. Nosotras podemos seguir haciendo en el sentido de nuestra liberación y contemplar, apostando por algunos hombres.

Jackson Katz
TED, subido en mayo de 2013

Voy a compartir con Uds. una perspectiva de cambio de paradigma en los temas de violencia de género: agresión sexual, violencia doméstica, abuso en la relación, acoso sexual, abuso sexual de niños. Toda la gama de cuestiones a las que me referiré en corto como “cuestiones de violencia de género”, que han sido vistas como cuestiones de mujeres en los que algunos hombres buenos ayudan, pero tengo un problema con ese marco y no lo acepto. No lo veo como asuntos de mujeres en los que algunos hombres buenos ayudan. De hecho, voy a argumentar que se trata de asuntos de hombres, primero y ante todo.

Ahora, obviamente, también son temas de mujeres, me doy cuenta, pero llamar a la violencia de género un tema de mujeres, es parte del problema, por un número de razones.

La primera es que da a los hombres una excusa para no prestar atención. ¿Verdad? Muchos hombres oímos el término “asuntos de mujeres” y tendemos a desconectarlo, y pensamos, “¡Eh!, yo soy un hombre. Eso es para las chicas”, o “Eso es para las mujeres”. Y muchos hombres literalmente no van más allá de la primera frase como resultado de ello. Es casi como si se activara un chip en nuestro cerebro y las vías neuronales dirigieran nuestra atención en una dirección diferente cuando escuchamos el término “asuntos de mujeres”. Esto es también verdad, por cierto, para la palabra “género”, porque mucha gente oye la palabra “género” y piensan que significa “mujeres”. Así que piensan que las cuestiones de género son sinónimo de asuntos de mujeres. Existe cierta confusión sobre el término género.

Y realmente, permítanme ilustrar esa confusión con una analogía. Vamos a hablar un momento de raza. En los EE.UU., cuando oímos la palabra “raza” mucha gente cree que significa afroamericano, latino, asiático americano, nativo americano, surasiático, de las Islas del Pacífico y así. Mucha gente, cuando escucha la palabra “orientación sexual” cree que es gay, lesbiana, bisexual. Y mucha gente, cuando escucha la palabra “género”, cree que significa mujeres. En cada caso, el grupo dominante no pone atención. ¿Verdad? Como si los blancos no tuvieran un tipo de identidad racial o no pertenecieran a alguna categoría racial o constructo, como si las personas heterosexuales no tuvieran una orientación sexual, como si los hombres no tuvieran un género. Se trata de una de las formas que mantienen los sistemas dominantes de reproducirse a sí mismos, que es decir que el grupo dominante rara vez es desafiado siquiera a pensar en su dominio, porque esa es una de las características claves del poder y el privilegio, la habilidad de no examinarse, la falta de introspección, de hecho se representan invisibles en gran medida en el discurso de temas que son principalmente sobre nosotros. Y es increíble cómo funciona en la violencia doméstica y sexual, cómo los hombres en gran parte han sido borrados de la conversación sobre un tema que es central a los hombres.

Y voy a ilustrar lo que estoy hablando mediante el uso de la tecnología antigua. Soy de la vieja escuela en algunos temas fundamentales. Hago películas y trabajo con alta tecnología, pero todavía soy de la vieja escuela como educador, y quiero compartir con Uds. este ejercicio que ilustra en el nivel de la estructura de la oración la forma en que pensamos, literalmente la manera en que usamos el lenguaje, que conspira para mantener fuera la atención de los hombres. Es sobre la violencia doméstica en particular pero puede conectar con otros análogos. Esto viene de la obra de la lingüista feminista Julia Penelope.

Comienza con una frase de composición básica: “Juan le pega a María”. Es una buena oración. Juan es el sujeto. Pega es el verbo. María es el objeto. Buena frase. Ahora vamos a pasar a la segunda frase, que dice lo mismo en la voz pasiva. “María fue golpeada por Juan”. Y ahora ha sucedido mucho en una sola frase. Hemos pasado de “Juan le pega a María” a “María fue golpeada por Juan”. Hemos cambiado, en una frase, nuestro foco de Juan a María, y se puede ver que Juan está muy cerca del final de la oración, bien, cerca de dejar el mapa de nuestro plano psíquico. En la tercera oración, Juan sale, y tenemos, “María fue golpeada”, y ahora se trata de María. No estamos pensando en Juan. Se centra totalmente en María. Durante la última generación, el término que hemos utilizado sinónimo de “golpeada” es “maltratada”, así que tenemos “María fue maltratada”. Y la oración definitiva en esta secuencia, que fluye de los demás, es, “María es una mujer maltratada”. Así que ahora la identidad de María —María es una mujer maltratada— es lo mismo que lo hecho a ella por Juan en primera instancia. Pero hemos demostrado que Juan hace mucho tiempo ha dejado la conversación.

Hombres de bolsillo 09

Ahora, los que trabajamos en la violencia doméstica y sexual sabemos que culpar a la víctima es algo generalizado en esta esfera, es decir, culpar a la persona a la que se le hizo algo en lugar de a la persona que lo hizo. Y decimos cosas como, ¿por qué estas mujeres salen con estos hombres? ¿Por qué son atraídas por estos hombres? ¿Por qué ellas regresan? ¿Por qué se vistió así para la fiesta? Qué cosa tan estúpida. ¿Por qué estaba tomando con ese grupo de muchachos en esa habitación de hotel? Se trata de culpar a la víctima, y existen numerosas razones para ello, pero una de ellas es que toda nuestra estructura cognitiva se configura culpando a las víctimas. Todo inconsciente. Nuestra estructura cognitiva está toda configurada para hacer preguntas sobre las mujeres y las opciones de las mujeres y lo que están haciendo, pensando y usando. Y no voy a gritar a quienes preguntan sobre las mujeres, ¿bien? Es algo legítimo de preguntar. Pero seamos claros: hacer preguntas acerca de María no va a llevarnos a ningún lugar en términos de prevención de la violencia.

Tenemos que hacer un conjunto diferente de preguntas. Pueden ver dónde voy con esta, ¿verdad? Las preguntas no son acerca de María, son acerca de Juan. Las preguntas incluyen cosas como, ¿por qué Juan le pegó a María? ¿Por qué la violencia doméstica sigue siendo un gran problema en los EE.UU. y en todo el mundo? ¿Qué pasa? ¿Por qué tantos hombres abusan, física, emocional y verbalmente y de otras maneras, de mujeres y niñas, y los hombres y muchachos, que dicen amar? ¿Qué les pasa a los hombres? ¿Por qué tantos hombres adultos abusan sexualmente de niñas y niños pequeños? ¿Por es un problema común en nuestra sociedad y en todo el mundo de hoy? ¿Por qué escuchamos una y otra vez sobre nuevos escándalos apareciendo en grandes instituciones como la Iglesia Católica o el programa de fútbol de Penn State o los Boy Scouts de América, y así? Y después en todas las comunidades por todo el país y por todo el mundo, ¿verdad? Oímos de ello todo el tiempo. El abuso sexual de niños. ¿Qué le está sucediendo a los hombres? ¿Por qué tantos hombres violan mujeres en nuestra sociedad y en todo el mundo? ¿Por qué tantos hombres violan a otros hombres? ¿Qué les pasa a los hombres? Y por tanto, ¿cuál es el papel de las diferentes instituciones en nuestra sociedad que están ayudando a producir hombres abusivos a tasas pandémicas?

Porque esto no se trata de los autores individuales. Esa es una forma ingenua de entender lo que es un mucho más profundo y sistémico problema social. Saben, los perpetradores no son esos monstruos que se arrastran en la ciénaga y vienen a la ciudad y hacen sus desagradable asuntos y luego regresan a la oscuridad. Es una noción muy ingenua, ¿verdad? Los perpetradores son mucho más normales que eso, y cotidianos que eso. Entonces la pregunta es, ¿qué estamos haciendo aquí en nuestra sociedad y en el mundo? ¿Cuáles son los roles de varias instituciones que favorecen en producir a hombres abusivos? ¿Cuál es el papel de las creencias religiosas, la cultura del deporte, la cultura de la pornografía, la estructura familiar, económica y cómo que se entrecruzan, y la raza y la etnicidad y cómo que se intersectan? ¿Cómo funciona todo esto?

Y luego, una vez que empezamos a hacer ese tipo de conexiones y a hacernos esas preguntas importantes y grandes, entonces podemos hablar de cómo podemos ser transformadores, en otras palabras, ¿cómo podemos hacer algo diferente? ¿Cómo podemos cambiar las prácticas? ¿Cómo podemos cambiar la socialización de los niños y las definiciones de masculinidad que llevan a estos resultados actuales? Este es el tipo de preguntas que debemos hacernos y el tipo de trabajo que tenemos que hacer, pero si estamos infinitamente centrados en lo que están haciendo las mujeres y pensando en las relaciones u otros cosas, no vamos a llegar a esta parte.

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Ahora, yo entiendo que muchas mujeres que han intentado hablar de estos temas, hoy y ayer y durante años y años, a menudo son abucheadas por sus esfuerzos. Las llamaron con nombres desagradables como “Machacadoras de hombres” y “andro-fóbicas”, y el desagradable y ofensivo “feminazi”. ¿Verdad? ¿Y saben todo por qué es? Se llama matar al mensajero. Es porque las mujeres que están respaldando y hablando por sí mismas y por otras mujeres así como por hombres y niños, es una declaración para sentarse y callarse, mantener el sistema actual en su lugar, porque no nos gusta cuando la gente sacude el barco. No nos gusta cuando la gente desafía nuestro poder. Mejor sería sentarse y callarse, en suma. Y menos mal que las mujeres no lo han hecho. Gracias a Dios que vivimos en un mundo donde hay tal liderazgo de mujeres que pueden contrarrestar esto.

Pero uno de los roles de gran alcance que los hombres podemos desempeñar aquí es que podemos decir algunas cosas que a veces las mujeres no pueden decir, o, mejor aún, podemos oír decir algunas cosas que las mujeres a menudo no pueden oírse diciendo. Ahora, comprendo que es un problema, es el sexismo. Pero es la verdad. Y así una de las cosas que digo a los hombres, y mis colegas y siempre digo, es que necesitamos a más hombres que tengan el coraje y la fuerza de comenzar a levantarse y decir algunas de estas cosas, y estar con las mujeres y no contra ellas y fingir que de alguna manera esta es una batalla entre los sexos y otras clases de absurdos. Vivimos en el mundo juntos.

Y por cierto, una de las cosas que realmente me molesta sobre la retórica contra las feministas y otros que han construido para mujeres maltratadas y movimientos de crisis de violación del mundo es de alguna manera, como dije antes, que son anti-hombres. ¿Qué pasa con todos los muchachos que están profundamente afectados de manera negativa por lo que un hombre adulto les está haciendo contra sus madres, ellos mismos, sus hermanas? ¿Qué pasa con todos esos chicos? ¿Qué pasa con todos los niños y los jóvenes que han sido traumatizados por la violencia de los hombres adultos? ¿Sabes qué? El mismo sistema que produce los hombres que abusan de las mujeres produce hombres que maltraten a otros hombres. Y si queremos hablar de víctimas masculinas, hablemos de víctimas masculinas. La mayoría de las víctimas masculinas de la violencia son víctimas de la violencia de otros hombres. Así que eso es algo que tienen en común las mujeres y los hombres. Somos ambos víctimas de la violencia de los hombres. Así que es en nuestro propio interés directo, sin dejar de mencionar el hecho de que la mayoría de los hombres que conozco tienen mujeres y las niñas por las que nos preocupamos profundamente, en nuestras familias y nuestros círculos de amistad y en todos los sentidos. Por eso hay tantas razones por las que necesitamos que los hombres hablen. Parece obvio decirlo en voz alta. ¿No es cierto? Ahora, la naturaleza del trabajo que hago y mis colegas en la cultura deportiva y el ejército estadounidense, en las escuelas, somos pioneros en este enfoque llamado del espectador para la prevención de la violencia de género

Y quiero darle lo más destacado del enfoque del espectador, porque es un gran cambio de temática, aunque hay un montón de detalles, pero el meollo de esto es que en lugar de ver a los hombres como perpetradores y a las mujeres como víctimas, o a las mujeres como perpetradoras, los hombres como víctimas, o cualquier combinación que haya. Estoy usando el género binario. Sé que hay más que hombres y mujeres, hay más que hombres y mujeres. Y hay mujeres que son culpables, y por supuesto, hay hombres que son víctimas. Hay un espectro entero. Pero en lugar de verlo en la manera binaria nos centramos en todos nosotros como lo que llamamos espectadores, y un espectador se define como alguien que no es un agresor o una víctima en una situación dada, así que en otras palabras, amigos, compañeros, colegas, compañeros de trabajo, miembros de la familia, aquellos que no están directamente involucrados en la díada de abuso, pero que estamos incrustados en relaciones sociales, familiares, laborales, escolares y con otros semejantes que podrían estar en esa situación. ¿Qué hacemos? ¿Cómo hablamos sin temor? ¿Cómo desafiamos a nuestros amigos? ¿Cómo apoyamos a nuestros amigos? Pero ¿cómo no permanecer en silencio ante el abuso?

Ahora, cuando se trata de hombres y la cultura masculina, el objetivo es conseguir a los hombres que no son abusivos para desafiar a los hombres que sí lo son. Y cuando digo abusivos, no me refiero solo a hombres que le están pegando a las mujeres. No solo estamos diciendo a un hombre cuyo amigo está abusando de su novia que deben detener al chico en el momento del ataque. Es una forma ingenua de crear un cambio social. Es a lo largo de un continuo, estamos tratando de conseguir hombres que se interrumpan mutuamente. Así, por ejemplo, si eres un chico y estás en un grupo de chicos jugando al póker, hablando, pasando el rato, sin ninguna mujer presente, y otro hombre dice algo sexista o degradante o de acoso a las mujeres, en lugar de risa o fingir que no oyes necesitamos hombres que digan, “Eh, eso no es gracioso. Sabes, podría ser mi hermana de la que está hablando, y podrías bromear sobre otra cosa? O ¿podría hablar de otra cosa? No valoro ese tipo de conversación”. Al igual que si eres una persona blanca y otra persona blanca hace un comentario racista, y esperan, espero, que la gente blanca interrumpa esa promulgación racista de un compañero blanco. Al igual que con el heterosexismo, si eres una persona heterosexual y no adoptas comportamientos de acoso o abusos hacia las personas de diversas orientaciones sexuales, si no dices algo frente a otras personas heterosexuales haciendo eso, entonces, en cierto sentido, ¿no es tu silencio una forma de consentimiento y complicidad

Liza Donnely

Liza Donnely, USA

Bien, el enfoque del espectador está tratar de darles herramientas para interrumpir ese proceso y hablar sin temor y crear un clima de cultura de pares donde se vea el comportamiento abusivo como inaceptable, no solo porque es ilegal, sino porque está mal y es inaceptable en la cultura de pares. Y si conseguimos que los hombres que actúen de manera sexista pierdan estatus, los hombres jóvenes y muchachos que actúan sexistamente y acosando a niñas y mujeres, así como a otros niños y hombres, pierdan estatus como resultado de eso, ¿adivinen qué? Vamos a ver una disminución radical del abuso. Porque el perpetrador típico no está enfermo y torcido, es un chico normal en todos los sentidos. ¿No

Ahora, entre las muchas cosas buenas que Martin Luther King dijo en su corta vida fue, “Al final, lo que perjudicará más no son las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos”. Al final, lo que perjudicará a la mayoría no son las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos. Ha habido un montón de silencio en la cultura masculina sobre esta tragedia en curso de violencia de los hombres contra las mujeres y los niños, ¿no es así? Ha habido un montón de silencio. Y todo lo que estoy diciendo es que tenemos que romper ese silencio, y necesitamos más hombres para hacerlo.

Ahora, es más fácil decirlo que hacerlo, porque lo estoy diciendo ahora, pero les digo que no es fácil en la cultura masculina desafiarse unos a otros, que es una de las razones por las cuales parte del cambio de paradigma que tiene que pasar es no solo entender estos temas como asuntos de los hombres, sino también son cuestiones de liderazgo para los hombres. Porque en última instancia, la responsabilidad de adoptar una postura sobre estos temas no debe caer sobre los hombros de niños o adolescentes en la escuela secundaria o los hombres universitarios. Debe estar en los hombres adultos con poder. Los hombres adultos con poder son los que necesitamos para responsabilizarse de ser líderes en la materia, porque cuando alguien habla en una cultura de pares y desafía e interrumpe, él o ella está siendo líder, ¿verdad, correcto? Pero en una escala grande, necesitamos más hombres adultos con poder para comenzar a dar prioridad a estas cuestiones, y no hemos visto aún, ¿los hay?

Estaba en una cena hace varios años atrás, y trabajo ampliamente con el ejército estadounidense, todos los servicios. Y estaba en la cena y esta mujer me dijo —creo que pensó que ella era un poco inteligente— dijo, “Así que ¿hace cuánto tiempo que has estado haciendo entrenamiento de sensibilidad con los marines?

Y yo dije, “Con todo respeto, no hago entrenamiento de sensibilidad con los marines. Doy un programa de liderazgo en el cuerpo de marines.”

Ahora, sé que es un poco pomposa, mi respuesta, pero es una distinción importante, porque no creo que lo que necesitamos es la formación de la sensibilidad. Necesitamos entrenamiento en liderazgo, porque, por ejemplo, cuando un entrenador profesional o un directivo de un equipo de béisbol o de fútbol —y trabajo extensamente en esta esfera también— hace un comentario sexista, hace una afirmación homofóbica, hace un comentario racista, habrá discusiones en los blogs de deportes y en programas radiales de deportes. Y algunas personas dirán, “Necesitaba capacitación en sensibilidad”. Y otros dirán, “Olvídalo. Sabes, es de ser políticamente correcto es para enloquecerse, hizo una declaración estúpida. Déjalo pasar”. Mi argumento es que él no necesita entrenamiento de sensibilidad. Necesita entrenamiento en liderazgo, porque está siendo un mal líder, porque en una sociedad con diversidad de género y diversidad sexual (aplausos) y diversidad racial y étnica, al hacer ese tipo de comentarios, estás fallando en tu liderazgo. Si podemos hacer este punto que estoy haciendo a poderosos hombres y mujeres en nuestra sociedad en todos los niveles de autoridad y poder, va a cambiar, va a cambiar el paradigma del pensamiento de la gente.

Saben, por ejemplo, que yo trabajo mucho en atletismo universitario a lo largo de Norte América. Sabemos mucho sobre cómo prevenir violencia doméstica y sexual, ¿bien? No hay ninguna excusa para que una universidad no tenga formación de prevención de violencia doméstica y sexual ordenada a todos los estudiantes atletas, entrenadores, administradores, como parte de su proceso educativo. Sabemos lo suficiente para saber que fácilmente podemos hacer eso. ¿Pero saben lo que falta? El liderazgo. Pero no es el liderazgo de los estudiantes atletas. El liderazgo del director deportivo, del presidente de la Universidad,de las personas a cargo que toman decisiones sobre recursos y que toman decisiones sobre las prioridades en la configuración institucional. Es una falla, en la mayoría de los casos, de liderazgo de los hombres

Vean Penn State. Penn State es la madre de momentos que enseñan sobre el enfoque del espectador. Tenía tantas situaciones en ese asunto donde los hombres en posiciones de gran alcance no actuaron para proteger a los niños, en este caso, muchachos. Es increíble, realmente. Pero cuando te adentras en él, te das cuenta de que hay presiones de los hombres. Hay restricciones dentro de las culturas entre los hombres, razón por la cual tenemos que animar a los hombres a romper esas presiones.

Y una de las maneras de hacerlo es decir que hay un montón de hombres que se preocupan profundamente por estas cuestiones. Sé esto. Trabajo con hombres, y he estado trabajando con decenas de miles, cientos de miles de hombres desde hace muchas décadas. Da miedo, cuando lo piensas bien, cuántos años. Pero hay muchos hombres que se preocupan profundamente por estas cuestiones, pero preocuparse profundamente no es suficiente. Necesitamos a más hombres con las agallas, con el coraje, con la fuerza, con la integridad moral de romper nuestro silencio cómplice y desafiarse unos a otros y estar con las mujeres y no contra ellas.

Por cierto, se lo debemos a las mujeres. No hay ninguna duda sobre ello. Pero también se lo debemos a nuestros hijos. También se lo debemos a los hombres jóvenes que están creciendo por todo el mundo en situaciones donde no eligen ser un hombre en una cultura que les dice que la virilidad es una cierta manera. No hacen la elección. Nosotros que tenemos opción tenemos la oportunidad y una responsabilidad para ellos también.

Espero que, de ahora en adelante, hombres y mujeres, trabajen juntos, puede comenzar el cambio y la transformación que va a pasar para que las generaciones futuras no tengan el nivel de tragedia del que nos ocupamos a diario.

Sé que podemos hacerlo. Podemos hacerlo mejor. Muchas gracias.

Si quieres ver la entrevista, haz click con el ratón en este enlace:

http://www.ted.com/talks/lang/es/jackson_katz_violence_against_women_it_s_a_men_s_issue.html

HOMBRES

“Déjenme inventar”, Quino

En esta  nueva página del blog presentaremos los movimientos y sugerencias masculinas para un mundo en cambio. Creemos que la transformación hacia una humanidad más sana, pacífica y solidaria, también tiene que ver con el cambio que los hombres estén dispuestos a dar.

Lo ideal es que vayamos juntos, mujeres y hombres, descubriendo esa humanidad del cromosoma X, equis. Comenzamos compartiendo este documental “Hombres”, testimonio de una actividad que están desarrollando los hombres de Málaga, España, desde hace algunos años. El “Foro de Hombres por la igualdad” ha sido galardonado el año pasado por el Instituto Andaluz de la Mujer, con el Premio Meridiana 2012 en la modalidad de Iniciativas que promueven el Desarrollo de Valores para la Igualdad entre las Personas o Empresas Jóvenes.

José SARAMAGO

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2 pensamientos en “HOMBRES

  1. Gracias por incluirnos. Enrique Marroquín

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