El Cuenco de Baubo

Espacio del ÚTERO, la casa de todos.

BAUBO

La diosa de la risa que libera

Baubo es una diosa griega menor. Ha pasado prácticamente desapercibida en medio del concierto de dioses y diosas de gran poderío que nos ha brindado la cultura griega. La rescataron del olvido grandes mujeres como, Clarissa Pinkola Estés, Jean Shinoda Bolen y Marija Gimbutas entre otras.

Baubo es, sin duda, una diosa interesante en el universo de la mitología griega, pues, su único poder es, y ha sido siempre, el desparpajo, el ser auténtica, el fluir en el sentido de los acontecimientos y echar una carcajada bondadosa a los avatares de la vida.

Baubo se ríe con su boca de arriba y se ríe con su boca de abajo. Y su carcajada doble espanta a los demonios que paralizan, amedrentan y destruyen los mejores valores y sueños humanos. De la carcajada sagrada de Baubo nace el coraje para realizar lo que la mayoría cree imposible. Su risa libera las hormonas del Amor con mayúsculas.

Compartimos en este espacio su mito que hemos recreado en El Cuenco de Baubo a partir de las fuentes citadas. Y esperamos que, cada mujer y cada hombre, incorpore algo del humor que tiene esta diosa menor, que con sus sonrisas, la horizontal y la vertical, sus risas y sus carcajadas nos coloca en la verdadera dimensión de la vida: el disfrute, el gozo y el fluir en la bondad.

Baubo, Grecia

Recopilado y versionado por Ana Barrios Camponovo

Cuando la diosa Deméter se enteró de que a su hija Perséfone la había secuestrado Hades con el permiso de Zeus, el dolor que sintió por la pérdida fue incluso más acuciante. Deméter abandonó el Olimpo y rechazó la compañía de los demás dioses para vagar por la tierra, ocultando su divina belleza bajo la apariencia de una mujer que ya no estaba en edad fértil. Un día apareció en Eleusis y se sentó junto al pozo donde las hijas de Celeus, el gobernador de Eleusis, habían acudido para recoger agua. 

goddes Baubo

Baubo, Grecia

Las muchachas sintieron curiosidad por esa extraña que estaba entre ellas y le hablaron. Deméter les dijo que buscaba trabajo de niñera, y entonces las muchachas la condujeron a su casa para presentarle a su madre Metanira, la cual acababa de dar a luz un niño. Cuando la diosa atravesó el umbral y tocó el techo con la cabeza durante unos instantes la puerta se iluminó con
un resplandor divino. Metanira, a quien la escena había infundido gran respeto y que estaba sentada con el niño en el regazo, le ofreció al instante su espléndido diván y su mejor vino, pero la diosa declinó la invitación. 

La visión de la madre con el niño debió de evocarle antiguos recuerdos y despertar la nostalgia por la hija desaparecida, porque Deméter se quedó callada y cabizbaja, y sólo se sentó en una silla ordinaria que la criada Baubo le trajo más tarde. 

Deméter, sin embargo, siguió guardando un doloroso silencio del cual nadie podía arrancarla, hasta que Baubo consiguió animarla con sus chistes obscenos. 

Sus bromas le hicieron sonreír, y cuando la doncella se levantó la falda y mostró su vulva, Deméter rió y se curó. 

Entonces aceptó un simple refresco de cebada y menta y accedió a ser la niñera del bebé (como solaz momentáneo en su camino).

Según cuentan otras recreaciones del mito, Baubo acompañó a Deméter junto con la bruja Hécate y Helios, y rescataron a Perséfone.

La risa del vientre es uno de los mejores elixires de larga vida saludable que existen.

Existen muchas Diosas con el ánima de Baubo en diversas partes del planeta

goddesses

“En alguna parte de la mente subconsciente femenina aparecen antiguas diosas que utilizaban su sexualidad y sensualidad para aliviar una pena o provocar la risa, y así, depurar algo que está intoxicando la psique. La mujer necesita expresar su naturaleza sensorial”. C. Pinkola Estés

“La espontaneidad de la risa de Baubo corre como un destello entre las ruinas del pasado. Sus bromas han desaparecido, pero su gestualidad sardónica y desconcertante y la constancia de su ingenio cómico permanecen. Se ha sugerido numerosas veces que la risa entre mujeres es el lado oculto de su sexualidad. Esta clase de risa solía emplearse en los rituales sagrados de la alegría para suavizar una situación agobiante, para plantearse cuestiones dolorosas o para recuperar el equilibrio… Es irreverente, y es sagrada.” W. Lubell.

​En el pasado la vulva era la entrada al cuerpo de la diosa, y las entradas de las cuevas en forma de ranura se pintaban de color rojo tierra en señal de reverencia.

Sheela-na-Gig

Entre las otras diosas de la vulva nos llama la atención la llamada Sheela-na-Gig, de un supuesto origen celta, que muestra de forma ostentosa su gran vulva en las fachadas de algunas iglesias románicas, castillos y otras construcciones. Se dice que estas tallas guardan de la muerte y del mal. 

“La vulva es la puerta primordial, la división misteriosa entre la vida y la no-vida.” M. Eliade

Así es que investigadoras, antropólogas, dibujantes y escritoras, como Marija Gimbutas, Clarissa Pínkola Estés, Ginoda Bolen, Rufus C. Camhausen, Winifred Milius Lubell, nos hacen recordar el mito de la diosa Baubo, diosa presente en culturas diversas del planeta con otros nombres e imágenes, pero con la vulva y la risa como motivo de catarsis sanadora.

Uzume, Japón

Diosa Inca